JP Morgan: la incertidumbre política en España se intensifica y podría precipitar elecciones
El escándalo de corrupción que salpica al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha traspasado fronteras y encendido las alarmas en los mercados internacionales. JP Morgan, una de las mayores entidades financieras del mundo, ha publicado un informe en el que alerta del creciente clima de inestabilidad política en España tras la imputación del hasta hace poco secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, por su presunta implicación en el cobro de comisiones ilegales vinculadas a adjudicaciones de obra pública. La entidad considera que, aunque el impacto económico directo es limitado, el deterioro de la confianza institucional podría tener consecuencias a medio plazo.
La nota del banco estadounidense, difundida este viernes, no descarta un adelanto electoral, un escenario que ha cobrado fuerza en las últimas semanas debido al desgaste del Gobierno de coalición liderado por Pedro Sánchez. JP Morgan señala que la presión para celebrar comicios no solo proviene de la oposición, sino también de sectores del propio PSOE, lo que refleja la magnitud del terremoto político generado por el caso Koldo. Aunque Sánchez insiste en agotar la legislatura hasta 2027, el equilibrio que mantiene el Ejecutivo se ha vuelto más frágil, en un contexto marcado por la fragmentación parlamentaria, la falta de presupuestos y la dependencia de aliados poco cohesionados.
Desde la perspectiva electoral, el banco sostiene que el Partido Popular sería el principal beneficiado de una convocatoria anticipada, aunque necesitaría el respaldo de Vox para formar gobierno. A juicio de los analistas, esta eventual alianza podría proporcionar mayor estabilidad política, pero no está exenta de riesgos: las divergencias entre ambos partidos y la alta volatilidad del sistema político español seguirían siendo factores de incertidumbre. “La política española podría seguir siendo disfuncional a corto plazo”, advierte el informe.
En el plano económico, JP Morgan destaca la resiliencia de la actividad pese al ruido político. La entidad mantiene su previsión de crecimiento para 2025 en un sólido 2,3 %, muy por encima del promedio de la zona euro, y del 1,7 % para 2026. Sin embargo, matiza que la confianza del consumidor y la inversión privada podrían haber comenzado a resentirse, aunque de forma aún incipiente. Es decir, el escándalo no ha contagiado directamente a la economía, pero sí ha elevado el nivel de alerta entre los inversores. La imagen internacional de España, argumentan, se ve deteriorada por la persistencia de escándalos políticos que, con cierta regularidad, sacuden al país y lo equiparan —en términos de percepción— a economías con mayor inestabilidad institucional como Italia.
Un escenario de alto voltaje político
En este sentido, el informe subraya que “la incertidumbre ha aumentado” desde que se conoció el informe de la Guardia Civil que vincula a Cerdán con una presunta red de sobornos, lo que ha vuelto a poner en entredicho la capacidad del Gobierno para gestionar crisis internas. El caso, además, se suma a otras tensiones políticas derivadas de polémicos pactos con sus socios, como Junts, o medidas impopulares como la condonación parcial de la deuda autonómica a Cataluña.
A nivel financiero, los efectos ya se dejan sentir en el mercado de deuda. La prima de riesgo española ha escalado 11 puntos básicos desde que estalló el escándalo y se ha acercado peligrosamente a la de Francia, tradicionalmente más elevada debido a su mayor déficit. La rentabilidad exigida por los inversores para adquirir bonos españoles a diez años ha subido al 3,21 %, muy próxima al 3,24 % de los títulos franceses, lo que refleja un deterioro en la percepción de riesgo por parte del mercado.
La Bolsa española, por su parte, ha mostrado un comportamiento robusto en lo que va de 2025, con ganancias cercanas al 19 %, muy por encima de la media europea. Sin embargo, los analistas advierten de que esta inercia positiva podría frenarse si la crisis política no se encauza. La celebración de elecciones anticipadas, según el banco, podría disipar parte de la incertidumbre si deriva en un Gobierno más sólido y previsible, capaz de recuperar la confianza inversora, incluso en el plano fiscal.
JP Morgan dibuja un escenario de alto voltaje político, con una economía que aún aguanta el tipo, pero cuyos cimientos podrían empezar a tambalearse si no se aporta claridad institucional. Las próximas semanas serán decisivas: el pulso entre estabilidad y desgaste se intensifica, y con él, la presión sobre Sánchez. Si la percepción de parálisis política se consolida, la convocatoria de elecciones dejará de ser una posibilidad para convertirse en una necesidad. @mundiario





