Vox presiona al PP con una moción de censura a Sánchez mientras exige elecciones anticipadas
El clima político en España se ha tensado considerablemente tras la aparición del último informe de la Guardia Civil que implica a altos cargos del PSOE en presuntas tramas de corrupción en medio del caso Koldo. En ese contexto, el líder de Vox, Santiago Abascal, ha redoblado su ofensiva contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y, en paralelo, ha lanzado un desafío directo al Partido Popular, al que acusa de tibieza e “inacción”. La formación de extrema derecha se muestra dispuesta a presentar una moción de censura aun sin contar con los apoyos necesarios, con el objetivo declarado de forzar la convocatoria de elecciones generales.
Mientras el PP exige la comparecencia urgente del presidente del Gobierno y califica la situación como una “crisis de legitimidad”, descarta por completo sumarse a la estrategia de Vox. El partido de Feijóo considera que una moción de censura sin garantías de éxito solo serviría como “balón de oxígeno” para el Ejecutivo de coalición. “No vamos a caer en trampas ni a prestarnos a desafíos pueriles”, ha sentenciado Borja Sémper, portavoz del PP, quien acusa a Sánchez de utilizar la polarización para blindarse en el poder.
Abascal, sin embargo, sostiene una visión opuesta. En una rueda de prensa cargada de reproches, aseguró que “solo Vox ha hecho lo que estaba en su mano” para enfrentar al “Gobierno de la mafia”. El líder de la formación ultraderechista se ha ofrecido incluso a presentar una moción con un candidato independiente, afirmando que no busca protagonismo, sino una “España nueva y decente”, según sus palabras. Para registrar dicha iniciativa necesita al menos 35 diputados, pero Vox solo cuenta con 33, por lo que depende de dos escaños adicionales que, hasta el momento, no han aparecido.
La falta de entendimiento entre las dos principales fuerzas de la oposición se ha hecho evidente. Abascal ha ido más allá en sus críticas, acusando al PP de estar “inhabilitado” para liderar una alternativa al sanchismo por sus propias sombras de corrupción, en alusión al caso Kitchen. Además, ha descartado cualquier intento de negociación discreta: “no vamos a andar mendigando a quien se quiera unir. Estamos dirigiéndonos a 350 diputados”, declaró, asegurando que su partido no participará en “llamaditas o reuniones a puerta cerrada”, porque está “cansado” de los “tratos oscuros”.
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— VOX 🇪🇸 (@vox_es) June 16, 2025
"Hoy, en nombre de los votantes de VOX y de millones de españoles, me siento legitimado para exigir que los diputados que no estén implicados en la corrupción se unan a VOX para presentar una MOCIÓN DE CENSURA con el compromiso de ELECCIONES… pic.twitter.com/yZRc5vxjXv
Maximalismo de Vox y tacticismo del PP
Desde el PP, el rechazo a la moción de censura se basa en una estrategia política más gradual. Feijóo y su equipo creen que precipitar una iniciativa sin apoyos suficientes solo reforzaría a Sánchez ante sus votantes, sus socios de coalición y diluiría la posibilidad de un verdadero cambio de ciclo. En cambio, apuestan por sostener la presión institucional y social con una línea de oposición, según ellos, “más sólida”.
A la tensión nacional se suma el pulso en el ámbito europeo. Abascal ha exigido al PP que promueva un “cordón sanitario” contra el PSOE en Bruselas y que rompa cualquier tipo de pacto con los socialistas en parlamentos autonómicos y ayuntamientos.
La divergencia estratégica es evidente: mientras Vox apuesta por una ofensiva inmediata con el Gobierno, incluso a costa de protagonizar una moción de censura con escasas probabilidades de éxito, el PP se mantiene firme en su rechazo a una medida que considera extemporánea por que la suma de los dos partidos de derechas, además del posible apoyo de UPN, no conseguiría desbancar a Sánchez de La Moncloa. Feijóo insiste en que el objetivo no es desahogarse, sino ganar de forma contundente y con un proyecto de Estado, aunque eso implique esperar.
En medio de este cruce de caminos, Sánchez ha evitado adelantar elecciones y ha limitado su respuesta a una remodelación de la cúpula socialista que el PP considera “insuficiente y cosmética”. La oposición se encuentra así dividida entre el maximalismo de Vox y el tacticismo del PP, mientras el Ejecutivo trata de resistir el temporal.
Sánchez debe comparecer ya, esta misma semana, en un pleno monográfico para dar las explicaciones que no ha dado.
— Partido Popular (@ppopular) June 16, 2025
Cualquiera estaría avergonzado y con la cabeza debajo de la tierra. pic.twitter.com/HcFgqu3wi0
La incógnita ahora es si Vox logrará reunir los apoyos necesarios para su moción de censura o si su ofensiva quedará como un nuevo capítulo en la pugna interna de la derecha. Lo que sí es evidente es que la presión sobre Alberto Núñez Feijóo crece desde su propio flanco, en un momento clave para el equilibrio político del país. @mundiario


