Pedro Sánchez mira para otro lado pero sabe que debe cambiar de estrategia, cuanto antes

Pedro Sánchez. / Mundiario
Pedro Sánchez. / Mundiario
Unas elecciones generales se ganan o se pierden básicamente en cuatro comunidades: Andalucía, Cataluña, Madrid y la Comunidad Valenciana. A día de hoy, el PSOE parece en condiciones de mantener Cataluña, donde el PP es marginal.
Pedro Sánchez mira para otro lado pero sabe que debe cambiar de estrategia, cuanto antes

Para sorpresa de muchos observadores, el PSOE ha negado este lunes que su severa derrota en las elecciones andaluzas, tras bajar tres diputados del que ya era su suelo electoral, suponga un “cambio de ciclo” con efectos favorables a Alberto Núñez Feijóo en unos comicios generales en España.

“El Gobierno está fuerte, hay legislatura hasta el final”, ha asegurado el líder del PSOE, Pedro Sánchez, en la ejecutiva federal socialista de este lunes, según su portavoz, Felipe Sicilia. ¿Cuál es su fundamento? Los socialistas circunscriben la mayoría absoluta del PP a Andalucía y sostienen que no es extrapolable a las elecciones generales que, de no haber adelanto, se celebrarán dentro de año y medio. ¿Es posible que sea así?

En España, unas elecciones generales se ganan o se pierden básicamente en cuatro comunidades: Andalucía, Cataluña, Madrid y la Comunidad Valenciana. Históricamente, durante años, el PSOE ha sido partido ganador en dos de ellas, Andalucía y Cataluña, y el PP, en las otras dos, Madrid y la Comunidad Valenciana. A día de hoy, el PSOE parece en condiciones de mantener Cataluña, donde el PP es marginal; puede tener opciones en la Comunidad Valenciana, y parece difícil aventurar un buen resultado para los socialistas en Madrid y Andalucía.

La hipótesis oficial del PSOE expresada por Sicilia la soporta un frágil andamiaje político. Claro que una cosa es lo que se dice, de puertas afuera, y otra, lo que se hará, de puertas adentro. Para el PSOE sería suicida no reaccionar.

Con Cataluña no basta

¿Y qué significa reaccionar o, si se prefiere, cambiar de estrategia? Básicamente, dos cosas: cambiar de caras y de posiciones en algunos asuntos. O el PSOE reconquista la centralidad política –hoy es percibido como un partido de izquierdas, aliado a la extrema izquierda y el independentismo–, o Pedro Sánchez tendrá los días contados en la Moncloa.

La actual estrategia socialista es válida para seguir ganando en Cataluña, pero no en otras comunidades autónomas, no menos determinantes que la catalana. Puede que también le dé buen resultado en Euskadi, pero el País Vasco es una comunidad poco poblada; léase, también, con pocos diputados a repartir en el Congreso, ya que el PNV y Bildu dejan poco margen a las fuerzas españolas.

Diga lo que diga, Pedro Sánchez tiene que estar muy preocupado con lo sucedido en el antiguo feudo socialista. Pero no solo él. Otros socialistas que son alcaldes de grandes ciudades, presidentes autonómicos de régimen común y presidentes de diputaciones provinciales no las tienen todas consigo. "(...) Si el Gobierno no rectifica serán los alcaldes quienes reciban la primera ola del cambio, injusta pero inevitablemente", resume en MUNDIARIO José Luis Méndez Romeu, exdiputado y exportavoz parlamentario del PSdeG - PSOE, que fue conselleiro socialista de la Xunta de Galicia y secretario de Estado del Gobierno de España.

Dicho de otro modo, el Gobierno trata de minimizar el impacto de la profunda derrota andaluza en la política española, "pero una diferencia tan abismal en Madrid y Andalucía, dos de las tres grandes, es muy difícil de remontar en un año", advierte Carlos E. Cué desde El País. Dicho queda. @mundiario

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