España, endeudada, sin margen para acometer políticas tan expansivas como Alemania

Cuando hubo Pactos de la Moncloa las cosas estaban francamente mal en España, pero ahora no están mucho mejor. Si algo faltaba, la inflación, también está aquí. Aun así, no habrá pacto al estilo de la Transición.

Puerta de Brandenburgo, en Berlín. / ArtTower en Pixabay
Puerta de Brandenburgo, en Berlín. / ArtTower en Pixabay

Es tal el batiburrillo y la mezcla de cosas revueltas que manejan el Gobierno y la Oposición en España que, lejos de clarificar el debate económico –hoy en día el prioritario–, lo complican más. Es difícil establecer un consenso en estas circunstancias, no solo para encontrar una salida, sino incluso para compartir el diagnóstico.

La ortodoxia económica abandera que se oriente la política monetaria para restaurar la estabilidad de precios –no es competencia del Gobierno, sino del Banco Central Europeo (BCE)– y que la política fiscal, que sí es competencia del Ejecutivo, se centre en aliviar las presiones sobre el coste de vida.

Desde el Fondo Monetario Internacional (FMI) también se proponen reformas estructurales que mejoren la productividad y alivien las restricciones sobre la oferta, al tiempo que insisten en acelerar la transición a la energía verde.

Son criterios que deberían estar fuera del debate partidario, del mismo modo que sucede en otros países con mayor desarrollo y estabilidad. Lo cierto es que la actividad económica mundial está experimentando una desaceleración generalizada y más acentuada de lo previsto, con la inflación más alta registrada en varios decenios. “Exceptuando la crisis financiera mundial y la fase aguda de la pandemia de covid-19, este es el perfil de crecimiento más flojo desde 2001”, constata también el FMI. Todo apunta que este año se cierre con una inflación récord, que se atenuará en 2023 y 2024.

Mega-plan de 200.000 millones de Alemania

Pero ni siquiera la ortodoxia evitará las dificultades, tal vez con la excepción de EE UU. Ni los gobiernos ni los bancos centrales podrán evitar una fuerte sacudida de la actividad, al menos en Europa, concluye el director  de Coyuntura de Funcas, Raymond Torres.  Caso distinto sería el de EE UU, donde la perturbación energética es más leve y la demanda un factor de inflación más potente.

La sacudida incluso podría ser más severa de lo anticipado si el BCE subiera los tipos de interés al mismo ritmo que su homólogo transatlántico, la Reserva Federal, sin tener en cuenta la especificidad del shock que atraviesa la eurozona. Torres sostiene esta tesis aun teniendo en cuenta el mega-plan de 200.000 millones de euros que Alemania se propone inyectar en su economía, sobre todo en beneficio de sus empresas.

España, ya muy endeudada, no tiene margen para acometer políticas tan expansivas como Alemania, por lo que sus problemas se acentuarán. No solo los coyunturales –inflación, costes energéticos, etcétera–, sino también los estructurales, un cajón donde conviven las carencias del modelo productivo en la economía privada –poca industria y mucho turismo– con las dificultades del sector público en materia de déficit y deuda.

Otras veces que se planteó la conveniencia de reeditar los Pactos de la Moncloa, la clave económica de la Transición, se dijo que la situación no era tan grave, al no haber una inflación tan desatada como a finales de los años 70 del siglo pasado. Pues poco le falta, de ahí que estaría más que justificado un programa económico a medio plazo, capaz de implicar a empresarios y sindicatos y a las principales fuerzas políticas, al estilo de los históricos Pactos de la Moncloa. Si tiene que haber más sacrificios, al menos que sean equitativos y que sirvan para algo.

Pero no van por ahí los tiros. Hay elecciones a la vista y lo que veremos será justo lo contrario de un pacto. @J_L_Gomez


Pobreza. / Manel Vizoso
Pobreza. / Manel Vizoso

AL ALZA

La pobreza

Más de 13 millones de españoles –casi el 28% de la población del país– sufrían carencias materiales severas o vivían en riesgo de pobreza en 2021. El último informe de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social también confirma que tener trabajo o un título superior protege más frente a la crisis, pero no garantiza evitar el riesgo de caer en la pobreza. En España crece la brecha social pero también aumenta la desigualdad territorial. El sur se lleva la peor parte.

A LA BAJA

El crecimiento

Si España sigue creciendo, ¿a qué viene tanta alarma? Es verdad, España crece, pero su PIB no ha recuperado todavía lo que había perdido en la pandemia. No solo eso. Las expectativas también cuentan, y no son favorables. Está bajando la confianza de los consumidores y las empresas anticipan el riesgo de recesión. ¿Por qué? No son solo sensaciones: hay una pérdida de poder adquisitivo de los consumidores, que se traslada al consumo y a la inversión. Nada es por casualidad. @mundiario


PROTAGONISTAS

Nadia Calviño, vicepresidenta económica.
Nadia Calviño, vicepresidenta económica.

Nadia Calviño

Vicepresidenta del Gobierno

Confiada en que se mantenga la senda descendente de la inflación en España, enfatiza la sintonía con Alemania –la locomotora de la eurozona– a la hora de trabajar juntos para afrontar los retos que se derivan de un contexto internacional adverso.

Pedro Sánchez

Presidente del Gobierno

Insta al PP a que mire hacia el Reino Unido y vea las consecuencias de bajar impuestos. “Las políticas públicas se tienen que financiar con ingresos públicos y eso son los impuestos de todos y, singularmente, de los que más tienen”, subraya.

Alberto Núñez Feijóo

Líder de la Oposición

Convencido de que España tiene “la economía con peor comportamiento de la Unión Europea”, también alerta de que “eso se debe a que el Gobierno [de Pedro Sánchez] solo es capaz de ejecutar el 20% de los fondos de recuperación” Next Generation.

Alfonso Rueda

Presidente de la Xunta

En su agenda está la aprobación del presupuesto gallego más alto de la historia, con 12.620 millones de euros, destinados a fortalecer los servicios públicos y a apoyar familias y empresas para que los esfuerzos se repartan “de manera justa”. @mundiario

 

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