Guerra, crisis, inflación... el vocabulario de la economía suena fatal

La OCDE recorta el crecimiento de España al 1,5% en 2023 y prevé que Alemania entre en recesión.
El coronavirus, protagonista de otra crisis económica histórica.
Una imagen de la crisis. / Mundiario

En España, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) recorta el crecimiento al 1,5% en 2023 y vislumbra más y más inflación, incluso en 2023. En Alemania, la OCDE prevé que Alemania entre en recesión. En el Reino Unido, el Banco de Inglaterra y el flamante Gobierno de Truss se unen para frenar mediante una intervención el desplome –histórico– de la libra. De Italia, visto lo visto, casi mejor no hablar.

Detrás de todo eso y de muchos reveses en las bolsas (y en los fondos) está la guerra. Por añadidura, la crisis energética y la inflación.

Fitch, una destacada agencia de calificación, acaba de revisar sus previsiones sobre los precios del gas natural para Europa, en las que triplica su estimación de cotizaciones para 2023: desde los 15 hasta los 45 dólares por 1.000 pies cúbicos (28,32 metros cúbicos). Como el gas natural es una energía que se mide en m3, se debe realizar, además, una conversión a kilovatios hora (kWh) para poder facturar su consumo, de modo que esos 45 dólares corresponderían a 331,34 kWh, ya que un metro cúbico de gas natural equivale a 11,70 kWh. El consumo medio en España, por vivienda, es inferior a esa cantidad.

La Agencia Internacional de la Energía (IEA, en inglés) ya había anunciado con anterioridad a Fitch que este combustible seguirá en niveles “muy altos” por lo menos hasta el año 2025.

A un consumidor con un coste de suministro de gas de 1.650 euros durante los últimos 12 meses, la compañía de luz y gas Repsol le ha calculado un coste estimado para el próximo año de 7.134 euros, a contar desde el 1 de octubre de 2022. Es una comunicación en la que Repsol sostiene que intentó “conseguir” para dicho contrato “los mejores precios que nos han sido posibles” (sic). Como justificación, se ampara en “un momento de precios máximos históricos en el mercado de gas mundial”.

Sin embargo, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, dijo en un acto del diario El Progreso en Lugo que no hay razones para que suba el gas en España, de ahí que vea justificado ponerle topes. Según el titular de Exteriores, para que suba el gas tendría que haber un gran exceso de demanda o un aumento del coste de extracción, y ninguna de estas dos cosas se dan.

¿Quién dice la verdad? ¿Fitch, la IEA, Repsol o Albares? Para el ministro, en este momento, el aumento del precio del gas, que él es partidario de topar, tanto en España como en el reto de Europa, no responde a “un crecimiento de la demanda”, que es “exactamente la misma que antes de la guerra”. Además, Albares subraya que tampoco han aumentado los costes de extracción del gas”.

¿Por qué suben entonces los precios de este combustible? “Solo crecen por una mera anticipación y especulación de lo que deberían ser los precios a futuro, por causa de la guerra”, explica José Manuel Albares, que incluso va más lejos: el “chantaje” al que somete Vladimir Putin a la UE “no afecta a España” porque “no es dependiente en absoluto del gas ruso” y, por tanto, “no tiene nada que temer”.

Lo cierto es que los precios suben, ya que la UE, para reequilibrar su mercado al quedarse sin gas ruso, apuesta ahora por el gas natural licuado (GNL) que se transporta por barco y es más caro, además de que tarda más en llegar. Incluso suben a pesar del tope al gas en virtud de la denominada excepción ibérica, que comparten Portugal y España.

Hay tanta confusión porque el mercado se mueve por la especulación y los riesgos regulatorios, al tiempo que se observan movimientos de alcance en la contratación de regasificadoras flotantes y el mayor aprovechamiento de las fijas, segmento en el que España es líder en Europa.

Donde hay menos dudas es en el almacenamiento de gas, ya que se cumplen los objetivos, en las importaciones de gas por barco y en la caída de la demanda, en especial la industrial, pero también la doméstica. El que más y el que menos procura ir gastando menos, por si acaso. @J_L_Gomez


Nadia Calviño. / Pool Moncloa
Nadia Calviño. / Pool Moncloa

AL ALZA

Nadia Calviño

“(…) Hay buenas razones para mirar al futuro con confianza: respondimos bien a la pandemia y hemos evitado una crisis profunda y duradera como las del pasado, apoyando a los más vulnerables e impidiendo la apertura de una nueva brecha de desigualdad”, decía el optimista mensaje que contenía un artículo reciente de la vicepresidenta primera del Gobierno, Nadia Calviño, en El País. Está convencida de que la economía española está resistiendo “bien” hasta ahora ante un contexto internacional “muy convulso”.

A LA BAJA

Los fondos

No solo en Galicia hay dudas, más que fundadas, sobre el alcance de los fondos europeos Next Generation EU. Tanto es así que el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha hecho un llamamiento a “reformular y agilizar” en todo el país la ejecución de los fondos europeos, teniendo en cuenta que las ayudas no llegan a España como deberían y que no se han planteado “de forma correcta”. Una visión muy distinta a la de Nadia Calviño, vicepresidenta y ministra de Economía. @mundiario


Xosé Carlos Arias con el libro Laberintos de la prosperidad, del que es coautor. / Mundiario
Xosé Carlos Arias con el libro Laberintos de la prosperidad, del que es coautor. / Mundiario

PROTAGONISTAS

Xosé Carlos Arias

Catedrático de economía

Desde el grupo Galicia 2040, este profesor de la Universidad de Vigo está haciendo una interesante aportación a cómo deben ser las ciudades en el futuro. Algo importante en cualquier país, pero aún más en una comunidad como Galicia.

Pedro Sánchez

Presidente del Gobierno

Ahora que España ultima el informe que deberá presentar en enero en Bruselas, con vistas a la presidencia española de la UE en el segundo semestre de 2023, tiene una nueva oportunidad para relanzar la marca-país, durante años desorientada.

Pablo Isla

Expresidente de Inditex

“El objetivo nunca puede ser ganar dinero”. Lo dijo quien dejó Inditex con un finiquito de 26,9 millones y tiene un patrimonio muy superior, dados sus ahorros, producto de cuantiosos ingresos durante su carrera profesional, y su plan de pensiones.

Emilio Bruquetas

CEO de Reganosa

Hoy en día es probablemente quien tiene más asegurado uno de los grandes proyectos de los fondos Next Generation EU en Galicia, con el hidrógeno en el punto de mira. Otras iniciativas empresariales, no menos importantes, están muy en el aire. @mundiario

 

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