La policía alemana detiene a Greta Thunberg en la protesta contra las minas de Lützerath
La policía sacó en volandas a la activista climática y a otro grupo de manifestantes que permanecían en una zona peligrosa.
La activista climática Greta Thunberg fue detenida por la policía este martes mientras participaba en una protesta contra la demolición de la aldea carbonífera de Lützerath, Alemania. Tres agentes han sacado a la ambientalista en volandas de la zona donde un grupo de personas se había sentado para exigir que se detuviera la extracción de carbón en la cercana mina de Garzweiler.
La policía ha justificado este desalojo alegando que permanecer en el lugar era peligroso, por lo que trasladaron uno a uno en volandas 50 metros más allá y posteriormente se procedió a verificar sus documentos de identidad. Sin embargo, toda la operación se realizó de manera pacífica e incluso, Thunberg sonreía durante el traslado.
Lucha contra el cambio climático
Lützerath, en el Estado de Renania del Norte-Westfalia, es el epicentro de la lucha contra el cambio climático y del debate en Alemania tras la vuelta a la quema del carbón para producir energía como consecuencia de la crisis provocada por la guerra en Ucrania. Los habitantes de dicha localidad se marcharon hace dos años después de que la energética RWE, propietaria de la mina, les fuera comprando sus viviendas.
El operativo contó con el apoyo de más de un millar de agentes de refuerzos llegados de otros Estados, quienes demolieron casas, granjas y construcciones de madera, en las que durante varios días centenares de activistas se resistieron al desalojo. Sin embargo, este lunes los agentes sacaron a los dos últimos manifestantes, quienes negociaron y se entregaron a la policía.
Ante esta situación, el Gobierno del canciller Olaf Scholz condenó los actos cometidos por los activistas, que según el Ministerio del Interior, fueron violentos y obstaculizaron la labor de los equipos sanitarios. “No hay justificación posible para la violencia contra los agentes policiales”, manifestó la socialdemócrata Nancy Faeser, quien aseguró que se investigará como corresponde cada uno de esos casos.
Por su parte, los movimientos medioambientales han asegurado que la policía actuó con una contundencia desproporcionada, incluidos golpes de porras que desencadenaron huesos y narices rotas.
Aunque el plan del Gobierno alemán es que el abandono del carbón en Renania del Norte-Westfalia se produzca ya en 2030, según el acuerdo suscrito el año pasado con la energética RWE, a corto plazo está previsto incrementar la extracción de carbón ante la crisis energética derivada de la invasión rusa de Ucrania. @mundiario



