La COP28 marca el camino hacia un mundo libre de combustibles fósiles

La COP28 se realiza en Dubái, Emiratos Árabes Unidos. / RR SS.
La COP28 se realiza en Dubái, Emiratos Árabes Unidos. / RR SS.
La cumbre del clima ha marcado un hito al presentar un texto pionero que aborda de manera explícita la urgencia de abandonar los combustibles fósiles para frenar el calentamiento global.
La COP28 marca el camino hacia un mundo libre de combustibles fósiles

La recién concluida cumbre del clima de las Naciones Unidas, la COP28, en Dubái ha marcado un momento histórico al incluir en su documento oficial, conocido como Balance Global, un llamado explícito a "transitar para dejar atrás los combustibles fósiles en los sistemas energéticos". Este avance, aunque significativo, resalta la necesidad de acciones más rápidas y efectivas, especialmente considerando que el año 2023 se perfila como el más cálido en milenios, con récords de emisiones que contribuyen al problema.

El Acuerdo de París, establecido en 2015, fijó el objetivo de limitar el aumento de la temperatura media global a menos de 2 grados Celsius, aspirando a no superar los 1,5 grados. Sin embargo, el reciente Balance Global subraya que los compromisos actuales de reducción de emisiones no son suficientes para alcanzar estas metas, con los impactos climáticos ya manifestándose a 1,1 grados por encima de los niveles preindustriales.

A pesar de las críticas, el documento aprueba los esfuerzos colectivos, señalando que sin el Acuerdo de París, las proyecciones anticipaban un aumento de 4 grados. Destaca que todos los países han presentado compromisos nacionales para 2030, y el 87% de la economía global busca la neutralidad o cero emisiones netas, una meta que podría evitar superar los 2 grados si se cumplen estos compromisos.

Urgen medidas más rápidas

El informe del Servicio de Cambio Climático de Copernicus de la Comisión Europea subraya que, desde la aprobación del Acuerdo de París en 2015, se han "perdido" 19 años en la lucha contra el cambio climático. Esto resalta la urgencia de medidas más rápidas y la necesidad de ajustar los compromisos nacionales para evitar un aumento de temperatura superior a los límites establecidos.

En este punto, lo más importante es que en 2024 los países deben presentar nuevos compromisos nacionales a corto plazo, que se evaluarán en la cumbre de 2025. A pesar de los desafíos, el texto de Dubái mantiene viva la meta de limitar el calentamiento global a 1,5 grados, aunque la transición hacia un mundo sin combustibles fósiles sigue siendo un desafío monumental.

Entre las complejas negociaciones climáticas desde París hasta Dubái, se han celebrado seis cumbres en diversas ciudades, y aunque ha habido avances legales, las emisiones globales aún persisten. La incógnita ahora radica en la efectividad de las medidas propuestas, si lograrán reducir las emisiones en un 43% para 2030, un 60% para 2035 y finalmente alcanzar cero emisiones netas para 2050. La obra catedralicia de tantos años enfrenta la prueba más importante: transformar palabras en acciones concretas para preservar el futuro del planeta. @mundiario

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