Según la ONU, la desigualdad de género impide acabar con el sida
La directora ejecutiva de ONUSIDA, Winnie Byanyima, enumeró una serie de acciones para “romper las barreras que impiden el acceso a los servicios y la atención a millones de personas”.
La desigualdad de género impedirá que el mundo cumpla con los objetivos mundiales acordados sobre el sida, señaló en un informe la agencia de las Naciones Unidas que lidera la lucha contra la enfermedad.
El documento evidencia como la desigualdad de la mujer y las normas de género perjudiciales están bloqueando el fin de la pandemia de sida, con un aumento de las nuevas infecciones y la continuación de las muertes en muchas partes del planeta. De hecho, Winnie Byanyima, directora ejecutiva de ONUSIDA, explicó que “el mundo no podrá derrotar al sida mientras se refuerce el patriarcado”.
Por el contrario, considera que el único camino efectivo para acabar con la enfermedad es “alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible y garantizar la salud, los derechos y la prosperidad compartida”. “Las organizaciones y los movimientos por los derechos de las mujeres ya están en primera línea realizando esta audaz labor. Los líderes deben apoyarlos y aprender de ellos”, agregó.
“Peligrosas desigualdades”
El documento hace mención a las desigualdades peligrosas, ya que en las zonas con una alta carga de VIH, las mujeres que sufren violencia de pareja tienen hasta un 50% más de posibilidades de contraer la enfermedad.
De hecho, en el África subsahariana, los efectos de la desigualdad de género son más evidentes, pues el 63% de las féminas representaron las nuevas infecciones por VIH en 2021. Asimismo, las mujeres y adolescentes de entre 15 y 24 años de la región tienen tres veces más probabilidades de contraer el virus que sus homólogos masculinos.
Asimismo, los responsables de ONUSIDA, sostienen que la vulnerabilidad de las niñas a la infección de VIH se reduce hasta en un 50% si se les permite permanecer en la escuela y completar la educación secundaria.
Por ello, consideran que “los líderes deben garantizar que todas las niñas estén escolarizadas, que estén protegidas de la violencia, que a menudo se normaliza incluso a través de los matrimonios de menores, y que tengan vías económicas que les garanticen un futuro esperanzador”.
Acceso al tratamiento
La agencia de la ONU considera que la discriminación, la estigmatización y la criminalización de las poblaciones clave también están costando vidas. Sin embargo, a estos elementos se le suma la desigualdad en el acceso al tratamiento entre los adultos y los niños, pues poco más de la mitad de los infantes reciben terapia antirretrovírica, mientras que más de las tres cuartas partes de los adultos obtienen este medicamento que salva vidas.
De hecho, el informe destaca que el año pasado, los niños representaron solo el 4% de las personas que viven con la enfermedad, pero el 15% de todas las muertes relacionadas con el SIDA.
Por su parte, Byanyima enumeró una serie de acciones para luchar contra la desigualdad. Considera necesario garantizar que todas las niñas vayan a la escuela, además de abordar la violencia de género y apoyar a las organizaciones de mujeres, promover las masculinidades sanas para sustituir los comportamientos nocivos que agravan los riesgos para todos, garantizar que los servicios para los niños que viven con el VIH lleguen a ellos y satisfagan sus necesidades, y por último, despenalizar a las personas que mantienen relaciones homosexuales, a los profesionales del sexo y a los consumidores de drogas e invertir en servicios dirigidos por la comunidad que permitan su inclusión. @mundiario



