Las catástrofes medioambientales se han cobrado cientos de miles de vidas
La vicesecretaria general de la ONU, Amina Mohammed, sostiene que los progresos para la reducción de desastres “son débiles e insuficientes”.
La gestión de riesgos ante desastres no es una opción, es un compromiso global que “nos pertenece a todos y cada uno de nosotros”, aseguró este jueves en la Asamblea General, Amina Mohammed, vicesecretaria general de la ONU. Durante la reunión de alto nivel sobre el examen de mitad de período del Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres, la funcionaria de Naciones Unidas reconoció que los progresos hasta el momento “son débiles e insuficientes”.
“Lamentablemente, como consecuencia del incumplimiento de nuestros compromisos climáticos y de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en general, los desastres naturales que podrían haberse evitado se han cobrado cientos de miles de vidas y han forzado el desplazamiento involuntario de millones de personas, principalmente mujeres, niños y otros grupos vulnerables”, explicó.
Esta situación se vio agravada por la aparición de la pandemia de la Covid-19, el cambio climático y los efectos de la guerra contra Ucrania. A raíz de esto, Mohammed señaló que se necesitan “medidas integradas e intersectoriales que abarquen toda la Agenda 2030”, además de aumentar las actuaciones a escala local, nacional y regional.
“Repensar y calibrar”
Por su parte, el presidente de la Asamblea General, Csaba Kőrösi, recordó que la adopción del Marco de Sendai, que ofrece a los Estados miembros una serie de acciones concretas para proteger los beneficios del desarrollo contra el riesgo de desastres, supuso la aprobación de acuerdo “adelantado a su tiempo”, pero en el transcurso de ochos años, “los avances no han ido a la par de la urgencia total”.
De hecho, Kőrösi añadió que el “número conocido” de personas afectadas por catástrofes se ha multiplicado por 80 desde 2015 e indicó que nuestros hábitos de consumo, producción, financiación y planificación “siguen sin estar en sintonía con la realidad de que los recursos de la naturaleza son finitos”.
Por consiguiente, instó a “repensar y recalibrar” nuestros sistemas empezando por reconocer la responsabilidad humana en el cambio climático y continuado con el menosprecio de los costes medioambientales y de otro tipo que comportan nuestras acciones.
Llamados a la acción
Por otro lado, Mami Mizutori, representante especial del secretario general de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, indicó que existen avances dispares dependiendo de las regiones, ámbitos y niveles de ingresos. Además, son los países menos desarrollados, los pequeños Estados insulares en desarrollo, los países en desarrollo sin litoral y los países africanos los que sufren más los desastres.
Como consecuencia de ello, instó a todos los Estados y partes interesadas en adoptar los llamados a la acción que se anunciaron en una declaración política aprobada tras su intervención. Estas consisten en reforzar la disponibilidad de información sobre riesgos y la capacidad para aplicarla; reforzar la gestión de riesgos ante amenazas múltiples; integrar la reducción del riesgo de catástrofes en el trabajo de las autoridades financieras y mejorar los medios de ejecución. @mundiario



