Acabar con el sida es cuestión de voluntad política y financiación

Un nuevo documento de la ONU destaca los logros alcanzados por ciertos países y líderes que han implementado medidas efectivas para poner fin al sida antes de 2030.

Día Mundial de la Lucha contra el SIDA. / Archivo
Día Mundial de la Lucha contra el SIDA. / Archivo

Según el informe El camino que acaba con el SIDA presentado por ONUSIDA, países como Botsuana, Eswatini, la República Unida de Tanzania y Zimbabue han alcanzado los objetivos "95-95-95". Esto significa que el 95% de las personas con VIH conocen su estado serológico, el 95% de las personas diagnosticadas reciben tratamiento antirretroviral y el 95% de las personas bajo tratamiento tienen el virus suprimido. Además, otros 16 países, incluyendo ocho de África subsahariana, se encuentran cerca de lograr estos objetivos.

Winnie Byanyima, directora ejecutiva de ONUSIDA, destacó que el fin del SIDA representa una oportunidad para que los líderes actuales dejen un legado poderoso. Estas personas podrían ser recordadas en el futuro como aquellas que pusieron fin a la pandemia más mortífera de la historia, salvando millones de vidas y protegiendo la salud de todos. “Podrían demostrar lo que puede hacer el liderazgo”.

El informe también destaca que la financiación adecuada es clave para el éxito de las respuestas al VIH. Los países y regiones que han invertido más en este ámbito, como África Oriental y Meridional, han logrado mayores avances. Desde 2010, las nuevas infecciones por VIH en esta región han disminuido en un 57%. Asimismo, gracias al apoyo y la inversión destinada a la erradicación del SIDA entre los niños, el acceso al tratamiento antirretroviral para mujeres embarazadas y lactantes ha aumentado significativamente.

Sida en América Latina y el Caribe

En esta región, el informe destaca que si bien se han logrado avances en la ampliación del acceso al tratamiento del VIH, la prevención sigue siendo un desafío. En América Latina y el Caribe, el número de muertes relacionadas con el SIDA ha disminuido un 32% desde 2010, pero las nuevas infecciones por VIH han aumentado un 8% en el mismo periodo. Solo nueve países proporcionan la profilaxis previa a la exposición (PrEP) oral a las personas de poblaciones clave.

En el Caribe, se ha observado una reducción del 15% en las nuevas infecciones por VIH desde 2010, gracias a la ampliación de la cobertura del tratamiento. Sin embargo, el diagnóstico tardío sigue siendo un desafío en esta región. El texto sugiere que abordar las desigualdades y la estigmatización puede mejorar aún más la cobertura del tratamiento y los resultados.

El documento también destaca la importancia de proteger los derechos humanos en la respuesta a la enfermedad. Varios países han despenalizado las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, lo que ha contribuido a un aumento significativo en el acceso al tratamiento antirretroviral en todo el mundo.

En resumen, el informe de ONUSIDA destaca que el fin del SIDA no ocurrirá automáticamente. De hecho, se estima que alrededor de 9,2 millones de personas aún no reciben tratamiento, incluidos 660.000 niños. Es crucial abordar las desigualdades, proteger los derechos humanos y aumentar la voluntad política y la financiación para alcanzar los objetivos de erradicación de la enfermedad.

Tal como afirma Byanyima, la oportunidad de erradicarlo depende de la acción y el compromiso de los líderes políticos y de la sociedad en conjunto. @mundiario

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