El traslado de migrantes: un nuevo frente en la batalla política en Estados Unidos

Migrantes y funcionarios locales en la Iglesia Episcopal St. Andrew en Edgartown, Massachusetts, en Martha’s Vineyard. / Ray Ewing / The Vineyard Gazette
Migrantes y funcionarios locales en la Iglesia Episcopal St. Andrew en Edgartown, Massachusetts, en Martha’s Vineyard. / Ray Ewing / The Vineyard Gazette

Texas y Florida, gobernados por republicanos, envían a centenares de migrantes a estados lejanos de la frontera, en un intento por presionar a Joe Biden y a los demócratas en medio de la crisis migratoria. 

El traslado de migrantes: un nuevo frente en la batalla política en Estados Unidos

La batalla política en Estados Unidos, con las elecciones legislativas a la vuelta de la esquina, tiene un nuevo frente abierto: el traslado de migrantes dentro de las fronteras del país. Una estrategia que ha sido puesta en marcha por algunos estados gobernados por republicanos, como Texas y Florida, para presionar al presidente Joe Biden y a los demócratas a hacer frente a la crisis migratoria que azota la nación

La escalada de este plan ha quedado patente esta semana con dos hechos que han encendido las alertas del gobierno y de las organizaciones de inmigrantes y exiliados: el envío de dos aviones con unos 50 inmigrantes indocumentados a la lujosa isla de Martha's Vineyard, en Massachusetts, por parte del gobernador de Florida, Ron DeSantis; y el traslado, organizado por el gobernador de Texas, Greg Abbott, de alrededor de 100 inmigrantes, entre ellos varios niños, en dos autobuses a zonas cercanas a la residencia de la vicepresidenta, Kamala Harris, en Washington DC.  

“La vicepresidenta Harris afirma que nuestra frontera es 'segura' y niega la crisis. Estamos enviando inmigrantes a su patio trasero para pedirle a la Administración Biden que haga su trabajo y asegure la frontera”, aseguró Abbott en Twitter este jueves, el mismo día que se hizo pública la decisión del estado.

La oficina del gobernador conservador ha detallado que los inmigrantes trasladados provienen en su mayoría de Venezuela, Colombia, Cuba, Guyana, Nicaragua y Panamá. Las imágenes difundidas en las redes sociales por medios como Fox News mostraban a las personas trasladadas paradas en las aceras, con sus pertenencias en bolsas de basura, o sentadas esperando en el césped frente al Observatorio Naval de Estados Unidos. 

"Fueron literalmente arrojados como basura humana frente a la casa de la vicepresidenta. Eso es anticristiano, antiestadounidense y algo que no debería permitirse", valoró Domingo García, presidente nacional de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos, una organización de derechos civiles que trabaja con hispanos.

 

"Peones políticos" en Martha's Vineyard

Una escena similar a la que ya se había vivido, solo horas antes, en Martha's Vineyard, un importante centro turístico y un destino tradicional de verano para multimillonarios en el estado de Massachusetts, al que fueron enviados al menos 50 inmigrantes. 

La gobernación de Florida, que dirige el republicano Ron DeSantis, uno de los hombres fuertes del Partido Republicano, afirmó que el traslado era parte del programa del estado para enviar migrantes sin papeles a los conocidos como "destinos santuario", aquellos en los que las autoridades no cooperan con los funcionarios de migración para la deportación de indocumentados. 

"Florida puede confirmar que los dos aviones con inmigrantes ilegales que llegaron hoy a Martha's Vineyard eran parte del programa de reubicación del estado para transportar inmigrantes ilegales a destinos santuario", detalló el jueves la directora de comunicaciones de DeSantis, Taryn Fenske, antes de añadir que seguramente "Massachusetts, Nueva York y California" atenderán mejor a los migrantes. "Ellos votan por ciudades santuario: obtienen una ciudad santuario propia. Y los extranjeros ilegales aumentarán la diversidad de la ciudad, que es una virtud. ¿Cierto?", ironizó, por su parte, Christina Pushaw, portavoz de la campaña de reelección de DeSantis. 

El senador de la legislatura local del estado de Massachusetts, el demócrata Julian Cyr, que representa a Martha's Vineyard, detalló que los migrantes llegaron alrededor de las 15:00 (19:00 GMT) del miércoles sin previo aviso, por lo que la situación obligó a poner en marcha un operativo similar al que hubieran ejecutado "en caso de un huracán". 

Los indocumentados trasladados a la zona turista fueron asistidos por una organización no gubernamental y una iglesia cercana, así como por funcionarios y voluntarios, que les brindaron comida y ropa. Según Dylan Fernandes, representante demócrata en la legislatura local de Massachusetts, la mayoría de estas personas no sabían dónde estaban. “Les dijeron que tendrían un trabajo y una vivienda”, precisó Elizabeth Folcarelli, directora de Martha’s Vineyard Community Services, quien describió la búsqueda para encontrarles un techo como un “gran desafío”. Fernandes describió la medida de DeSantis como un complot "malvado e inhumano" para utilizar "vidas humanas, hombres, mujeres y niños, como peones políticos".

El desafío de Joe Biden 

En medio de la polémica, el presidente estadounidense, Joe Biden, condenó la estrategia de traslado de los migrantes orquestada por los gobernadores republicanos que, a su juicio, "están jugando a la política con seres humanos, utilizándolos como accesorios".

"Lo que están haciendo simplemente está mal, no es estadounidense, es temerario. Tenemos un proceso en marcha para gestionar a los inmigrantes en la frontera", insistió el mandatario durante la gala anual del Instituto del Caucus Hispano en el Congreso (CHCI). 

Para algunos analistas, la estrategia republicana persigue en un objetivo claro: centrar la campaña de las elecciones legislativas del 8 de noviembre en la política migratoria de Biden, a quien acusan de haber convertido las fronteras del país en un “colador”.

De acuerdo con Los Ángeles Times, los agentes fronterizos han registrado 1,9 millones de encuentros con migrantes entre octubre de 2021 y finales de julio de 2022, un máximo histórico en la historia de EE UU. 

Además de Texas y Florida, otro estado que se ha sumado al traslado de migrantes dentro de las fronteras estadounidense es Arizona, que ha enviado al menos 43 colectivos de migrantes a Washington DC. En total, se estima que el gobernador republicano del estado, Doug Ducey, ha enviado al menos 1.500 personas a la capital hasta el momento. Greg Abbott apunta que su estado ha mandado a unos 10.000 migrantes desde abril a ciudades de tendencia demócrata como Washington, Nueva York y, más recientemente, a Chicago.  

“Toda esa gente en D. C. y Nueva York se daba golpes de pecho cuando Trump era presidente, decían sentirse muy orgullosos de ser jurisdicciones santuario”, deslizó DeSantis desde Florida. “Pero en el momento en que se lleva a la puerta de su casa incluso a una pequeña fracción de lo que esas ciudades fronterizas enfrentan todos los días, se vuelven locos”.

En respuesta, la Casa Blanca, a través de su secretaria de prensa, Karine Jean-Pierre, ha sentenciado que “el hecho de que Fox News y no el Departamento de Seguridad Nacional, la ciudad o las ONG locales hayan sido alertados sobre un plan para dejar a los migrantes, incluidos los niños, en el costado de una concurrida calle de Washingotn deja en claro que esto es solo un acto político cruel y un truco premeditado”. @mundiario


 

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