El PSOE se aferra a su defensa ante la citación al exgerente de Ferraz: “no hay financiación ilegal”

El partido asume con “tranquilidad” la comparecencia del exresponsable de las cuentas ante el Supremo y promete “colaboración total” después del silencio de Ábalos y Koldo para aclarar los pagos en sobres.

Pedro Sánchez, secretario general del PSOE y presidente del Gobierno. /@jalloul_hana
Pedro Sánchez, secretario general del PSOE y presidente del Gobierno. /@jalloul_hana

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha optado por una estrategia de serenidad institucional ante la nueva fase judicial abierta por el Tribunal Supremo, que ha citado a declarar como testigos al exgerente del partido, Mariano Moreno, y a una empleada histórica de Ferraz para aclarar supuestos pagos en metálico realizados a José Luis Ábalos y su antiguo colaborador Koldo García. Fuentes socialistas aseguran que la formación ha recibido el requerimiento “con tranquilidad” y que “colaborará plenamente con la Justicia”, insistiendo en que “no existe ninguna financiación ilegal”.

El magistrado Leopoldo Puente, instructor del caso en el Supremo, ha citado a los dos testigos para el 29 de octubre, con el fin de esclarecer los movimientos de dinero detectados por la Unidad Central Operativa (UCO), que señala un posible desajuste en los gastos personales de Ábalos por más de 95.000 euros sin rastro bancario. Los investigadores sospechan que parte de esos fondos podría proceder de pagos en efectivo realizados por el PSOE, aunque el partido sostiene que todos los gastos están justificados con facturas y auditados por el Tribunal de Cuentas.

Desde Ferraz remarcan que la citación “no implica imputación alguna” y que el objetivo del juez es únicamente obtener una explicación sobre la mecánica de reembolso de gastos que Ábalos y García decidieron no aclarar en su anterior comparecencia, al acogerse a su derecho a no declarar. “No hay nada que ocultar”, subrayan fuentes de la dirección socialista.

El PSOE insiste en que los pagos investigados formaban parte del sistema habitual de liquidaciones por gastos de trabajo. En su informe al Supremo, el partido detalló que entre 2017 y 2021 abonó a Ábalos 19.638 euros y a García 12.744 euros, parte en metálico y parte mediante transferencia, siempre respaldados por documentación interna. El propio juez reconoce que algunos movimientos están acreditados, aunque persisten “desajustes de mínima importancia económica”.

Pese a ello, el Partido Popular ha convertido la causa en un arma de desgaste político, acusando al PSOE de “financiación ilegal”. Fuentes populares reclaman que “Pedro Sánchez, el exgerente y la trabajadora de Ferraz expliquen cómo llegaba dinero en efectivo a la sede nacional del partido y cómo terminaba en manos de los colaboradores del presidente”.

El papel de los testigos y la defensa de la legalidad

El exgerente Mariano Moreno, al frente de la contabilidad socialista entre 2017 y 2021, y la empleada citada —una trabajadora veterana del área de Organización— deberán explicar la operativa de los pagos en metálico. Ambos comparecerán como testigos obligados a decir la verdad, una condición que, según el PSOE, refuerza la transparencia del proceso.

Moreno ya fue destituido en 2021, tras la llegada de Santos Cerdán a la secretaría de Organización, y posteriormente fue nombrado presidente de la empresa pública Enusa, dependiente de la SEPI. En el Senado, el exgerente admitió haber firmado la contratación de Koldo García como conductor de Ábalos, pero defendió la legalidad de todos los procedimientos contables del partido.

La investigación del Supremo coincide con una semana de alta carga política para el PSOE: la comparecencia de Sánchez en la comisión de investigación del Senado y una nueva ofensiva del PP centrada en los pagos en metálico. Desde Ferraz consideran que el calendario no es casual y acusan a los populares de intentar convertir un procedimiento judicial en una campaña de desgaste.

Sobre las últimas acusaciones de presunta financiación ilegal en el PSOE que ha estado esparciendo el empresario imputado Víctor de Aldama, considerado por la Guardia Civil como el “nexo corruptor” de la trama, el ministro de Transportes, Óscar Puente, afirmó “es un escarnio que este cantamañanas esté suelto, mientras se le acusa de gravísimos delitos, sin que hasta la fecha se conozca aportación suya que haya contribuido al más mínimo avance de la causa en la que se le investiga”.

La portavoz de los socialistas, Montse Mínguez, por su parte, insistió en que “nadie duda del origen del dinero del PSOE”. “Yo insisto: desde el PSOE se darán todas las explicaciones que se tengan que dar porque no tenemos nada que esconder”, dijo Mínguez, que aprovechó su declaración para defender que “las liquidaciones de los gastos salen de los bancos y están declarados y están auditados y estamos controlados por el Tribunal de Cuentas, mientras que los actos y las campañas del PP salieron de la Gürtel y fueron ocultados”. @mundiario

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