El banquillo del PSG: un problema para Nasser Al-Khelaifi

Al-Khelaifi junto a Mbappé en la renovación de futbolista galo. / Foto: @psg
Al-Khelaifi junto a Mbappé en la renovación de futbolista galo. / Foto: @psg
El conjunto parisino ha centrado todos sus esfuerzos en retener a su estrella Kylian Mbappé y ha dejado la parcela técnica demasiado descuidada.
El banquillo del PSG: un problema para Nasser Al-Khelaifi

Una gran preocupación. Con la más que clara no continuidad de Mauricio Pochettino al frente del vestuario del París Saint-Germain, se vislumbra una gran duda con cual será el técnico que dirigirá al conjunto parisino. Muchos han sido los nombres que han salido a la palestra para acabar sentándose en el banquillo galo, pero ninguno de ellos ha dado el sí al gigante del fútbol francés.

Un NO que se repite. Entrenadores de relumbrón han dado calabazas al PSG, todos con un denominador común: no pueden desarrollar su fútbol por la gran cantidad de estrellas que aglutina el equipo. Resulta muy complicado practicar cualquier tipo de fútbol si sabemos que determinados jugadores no van a seguir las indicaciones defensivas del entrenador.

Somos conscientes de que nadie le puede explicar a Messi como atacar una defensa cuando es el jugador con más goles y asistencias de la historia. Pero no nos referimos a eso, sino a que lo que hemos visto este año del PSG es que tiene un muy mal balance defensivo, es decir, que ciertos jugadores no defienden lo suficiente.

Para ganar la Ligue 1 llega de sobra con saber atacar más o menos bien, pero en Europa la cosa cambia mucho. Defensivamente hablando, el PSG es un conjunto muy flojo y que concede mucho, dado que parte de los jugadores que juegan en posiciones más ofensivas no realizan las ayudas que precisan los laterales o mediocentros. Para un técnico es muy complicado plantear partidos en facetas defensivas si sabe que uno o dos jugadores no van a cumplir con su labor menos ofensiva en el terreno de juego.

Neymar, Messi y Mbappé, el tridente del PSG. / Foto: @k.mbappé
Neymar, Messi y Mbappé, el tridente del PSG. / Foto: @k.mbappé

Zizou. La prioridad de Zinedine Zidane es ser seleccionador francés. Ni el PSG ni ningún otro banquillo llama la atención del preparador galo. La dinámica de la selección dirigida por Didier Deschamps no es la mejor en sus últimos encuentros (colista de su grupo en la Nations League),  pero hasta después del Mundial no habrá solución a su continuidad o no al frente de la selección gala.

Zinedine Zidane, en su etapa como entrenador del Real Madrid. / Foto: realmadrid.com
Zinedine Zidane, en su etapa como entrenador del Real Madrid. / Foto: realmadrid.com

Según la prensa francesa, otros entrenadores como Allegri, Gallardo o incluso Conte han sido contactados por la dirección deportiva del conjunto parisino, pero todos son conscientes que es muy complicado plantear un método de trabajo en un vestuario de tales dimensiones, con tanta estrella mediática y tanta lucha de egos.

Objetivo Galtier. Con la negativa de entrenadores experimentados en Europa, la directiva encabezada por Carlos Campos puso el nombre de Christophe Galtier encima de la mesa. Tiene gran experiencia entrenando en la Ligue 1 en equipos como el Saint-Étienne, Lille o Niza, pero con muy poco bagaje en competiciones europeas. Le resta un año de contrato en su actual club, el Niza, pero tampoco parece un impedimento para su llegada al Parque de los Príncipes.

Plantilla excesiva. Si bien ya es complicado dar salida a jugadores que apenas tuvieron minutos en esta temporada, esta misión se complica aun más si vemos lo que cobra cada suplente. Muchos jugadores a los que se le quiere dar salida a día de hoy tienen unas fichas muy altas que son inasumibles por casi cualquier club que contacte con ellos. El conjunto parisino tendrá grandes problemas para aligerar una plantilla muy extensa y muy cara.

Caso Di María. Uno de los jugadores que ya se ha despedido de afición, club y compañeros es Ángel Di María. El argentino acababa contrato este 30 de junio y no se acabó fructificando una renovación del "fideo". Una decisión de lo más incomprensible ya que ha sido uno de los mejores durante la pasada temporada y, a pesar de tener ya 34 años, es un jugador muy completo, polivalente y con gol.

La junta directiva del Paris Saint-Germain tendrá algo más de mes y medio para confeccionar una plantilla que esté cualificada para saber defender y competir en Europa. Venga el entrenador que venga, tendrá un objetivo muy claro: ganar la Champions League. @mundiario 

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