EE UU mueve ficha en la carrera espacial frente a China: planes para un reactor nuclear en la Luna

La NASA busca tomar la delantera en la exploración espacial con nuevas directivas que impulsan la energía nuclear en la superficie lunar y la creación de nuevas estaciones espaciales tras el fin de la EEI.
Ilustración del módulo de aterrizaje humano Starship en la Luna. / NASA/SpaceX
Ilustración del módulo de aterrizaje humano Starship en la Luna. / NASA/SpaceX

EE UU ha intensificado su estrategia espacial con el objetivo claro de ganar la carrera hacia la Luna frente a China. La NASA ha emitido dos directivas clave para reforzar su presencia en el satélite terrestre, según documentos filtrados a varios medios. Estas directivas, firmadas por el administrador en funciones de la agencia espacial y actual secretario de Transporte, Sean Duffy, ordenan acelerar la construcción de un reactor nuclear en la superficie lunar y fomentar la cooperación internacional para desarrollar nuevas estaciones espaciales tras el retiro de la Estación Espacial Internacional (EEI), previsto para 2030.

Estamos en una carrera a la Luna contra China”, afirmó Duffy este martes en una rueda de prensa. El funcionario, conocido por su pasado como presentador de Fox News y su reciente designación temporal en la NASA, subrayó que garantizar una fuente de energía confiable es esencial para establecer una presencia permanente en la superficie lunar. “Hemos invertido cientos de millones de dólares en estudiar esta visión tecnológica. Ahora vamos más allá: vamos a actuar”, sentenció.

La primera de las directivas insta a lanzar licitaciones en un plazo de 60 días para adjudicar al menos dos contratos destinados a la construcción de un reactor de fisión nuclear en la Luna. Aunque en años anteriores la NASA ya había otorgado contratos de diseño preliminar para reactores de 40 kilovatios, ahora se fija un objetivo más ambicioso: un reactor capaz de generar al menos 100 kilovatios, energía suficiente para abastecer unas 80 viviendas en EE UU. El objetivo es tener esta tecnología operativa en poco más de cinco años.

Este impulso responde a una necesidad técnica concreta. La superficie lunar presenta un ciclo día-noche de 28 días terrestres, con noches que duran aproximadamente dos semanas y temperaturas extremadamente bajas. Estas condiciones hacen inviable el uso exclusivo de energía solar. Por ello, la energía de fisión en superficie (FSP, por sus siglas en inglés) se perfila como una solución sostenible y robusta, no solo para la Luna, sino también para futuras misiones a Marte.

La publicación de estas directivas llega pocos días después de una reunión entre Duffy y el director de la agencia espacial rusa Roscosmos, Dimitri Bakanov, quien visitó Washington para abordar la cooperación en la EEI y la exploración lunar. Aunque no se han divulgado los detalles de la conversación, el encuentro subraya la relevancia diplomática del espacio como nuevo frente de competencia y colaboración internacional.

Con estas decisiones, EE UU confirma que no está dispuesto a ceder terreno en la nueva carrera espacial. La apuesta por la energía nuclear en la Luna marca un hito tecnológico y estratégico que podría redefinir la exploración del espacio profundo en las próximas décadas. @mundiario

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