UNICEF emplaza a los gobiernos a limitar el calentamiento global a 1,5°C

Niños juegan con agua en una plaza de Montreal. / Twitter
Niños juegan con agua en una plaza de Montreal. / Twitter

De acuerdo con la agencia de la ONU para la Infancia, las olas de calor son especialmente nocivas para los niños, ya que sus mecanismos de sudoración son inmaduros.

UNICEF emplaza a los gobiernos a limitar el calentamiento global a 1,5°C

El Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) presentó una nueva investigación, la cual sostiene que aunque se consiga reducir el nivel de calentamiento global, en tan solo tres décadas será inevitable que los niños de todo el mundo no sufran olas de calor con mayor frecuencia. De hecho, cifra en 560 millones los niños expuestos a olas de calor continuas y en 624 millones los que son propensos a por lo menos uno de los tres indicadores del calor extremo, que son larga duración de esas olas, su intensidad aguda o las temperaturas extremadamente altas.

De acuerdo al informe, para el año 2050, los 2020 millones de niños del planeta soportarán olas de calor cada vez más frecuentes, tanto si se consigue un nivel de bajas emisiones de gases de efecto invernadero, que llevarían a un calentamiento de 1,7°C, como si se produce un escenario de emisiones muy elevadas, que provocarían un calentamiento de 2,4°C.

Tras un año marcado por constantes olas de calor que afectaron a ambos hemisferios del planeta, los resultados expuestos por la agencia de la ONU subrayan la necesidad urgente de adecuar los servicios de los que dependen los niños ante los inevitables impactos del calentamiento global. Y por supuesto, también demuestran la necesidad de apoyar una continua mitigación de los efectos de las olas de calor.

Por su parte, Catherine Russell, directora ejecutiva de UNICEF, pronosticó que “las olas de calor más largas, calientes y frecuentes afectarán a más niños durante los próximos treinta años, amenazando su salud y bienestar”. Sin embargo, señaló que “el grado de destrucción que supongan estos cambios dependerá de las medidas que tomemos ahora”. Por ello, explicó que los gobiernos deben limitar urgentemente el calentamiento global a 1,5°C y duplicar la financiación destinada a la adaptación climática antes de 2025. Considera que “esta es la única manera de salvar la vida y el futuro de los niños, y también el futuro del planeta”.

Los peligros de las olas de calor

UNICEF indicó que las olas de calor son especialmente nocivas para los niños, ya que estos poseen una menor capacidad para regular su temperatura corporal en comparación con los adultos. Por consiguiente, están más expuestos a padecer problemas como afecciones respiratorias crónicas, asma y enfermedades cardiovasculares.

Las canículas también pueden influir en la seguridad, la nutrición, el acceso a agua, en la educación y la subsistencia futura de los niños.

Por su parte, Vanessa Nakate, activista climática y embajadora de Buena Voluntad de UNICEF, catalogó la crisis climática que estamos viviendo como una advertencia del peligro que se cierne sobre la humanidad. “Por muy caluroso que haya sido este año en casi todos los rincones del mundo, probablemente será el año más frío del resto de nuestras vidas. El termómetro está subiendo en nuestro planeta y, sin embargo, los dirigentes mundiales aún no han empezado a sudar. La única opción es que sigamos ejerciendo presión sobre ellos para corregir el rumbo que llevamos”, expresó.

Por ello, Nakate instó a los dirigentes mundiales a trabajar durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP27) en medidas para proteger a los niños de todo el mundo de las olas de calor. @mundiario

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