Según la OMS, la desigualdad en el reparto mundial de vacuna no se limita al Covid-19

Un nuevo informe de la agencia sanitaria de la ONU señala que la capacidad de fabricación de vacunas ha aumentado en todo el mundo, sin embargo, sigue estando muy concentrada.

Vacuna antigripal. / Pixabay.
Vacuna antigripal. / Pixabay.

El difícil acceso a las vacunas no se limita a las inmunizaciones contra la Covid-19. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los países más pobres luchan constantemente por acceder a las vacunas que se administran en los países ricos.

La agencia sanitaria de la ONU publicó un informe este miércoles en el que señala que, la asequibilidad es uno de los principales obstáculos para acceder a las vacunas, ya que las disparidades hacen que los países de renta media paguen tanto, o incluso más, que los más ricos por algunas inmunizaciones.

De hecho, la OMS detalló que en 2021 se suministraron unos 16.000 millones de dosis de vacunas por un valor de 141.000 millones de dólares, casi tres veces el volumen de mercado de 2019. El incremento fue impulsado principalmente por las vacunas contra la Covid-19, lo que evidenció que se puede ampliar la fabricación de las inmunizaciones.

No obstante, el estudio sostiene que la capacidad de fabricación sigue estando muy concentrada, con solo diez fabricantes produciendo el 70% de las dosis de vacunas, sin incluir las de la Covid-19. De hecho, 20 de las vacunas más utilizadas, como las usadas contra el virus del papiloma humano, dependen únicamente de dos proveedores, lo que conlleva a un riesgo de escasez.

El derecho a la salud

Por su parte, Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, recordó que el derecho a la salud incluye el derecho a las vacunas, por lo que pidió que se realicen “cambios muy necesarios en el mercado mundial de vacunas para salvar vidas, prevenir enfermedades y prepararse para futuras crisis”.

Asimismo, el estudio señala que la pandemia puso de manifiesto la permanente necesidad de reconocer las vacunas como un bien público fundamental y rentable, en lugar de como una mercancía.

Por ello, el informe pide a los gobiernos que actúen en planes claros de inmunización e inversiones más agresivas y una mayor supervisión del desarrollo, la producción y la distribución de las vacunas, además de la creación de centros regionales de investigación y fabricación y por último, establecer normas previas de colaboración gubernamental en tiempos de escasez sobre temas como la propiedad intelectual y la circulación de insumos y bienes.

También señala que las organizaciones y sus socios a nivel internacional deben priorizar los objetivos de la Agenda de Inmunización 2030, apoyar las iniciativas impulsadas por los países e impulsar la aplicación de resoluciones sobre la transparencia del mercado. @mundiario

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