El futuro de la Amazonia se decidirá en las elecciones presidenciales de Brasil

Más del 60% de la selva amazónica está en Brasil, un extenso territorio que es clave para adaptarse al cambio climático.

Incendios en la Amazonia. / Captura de pantalla
Incendios en la Amazonia. / Captura de pantalla

Este domingo, 2 de octubre, se celebrará la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil. Un acto político del que depende el llamado pulmón de América, pues la gestión de Jair Bolsonaro, actual presidente del país sudamericano, ha sido duramente criticada por la pérdida forestal en la Amazonia.

De hecho, el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil (INPE) sostiene que la pérdida forestal en la Amazonia ha sido tan acelerada que, en 2021, con 13.265 kilómetros de selva arrasados, se llegó al mayor registro en 15 años. Eso sin contar los múltiples incendios que sucedieron durante septiembre de este año, los cuales fueron catalogados como los peores en más de una década. Y es que, el organismo calculó que el total de focos fue de 82.872, una cifra que superó los 75.090 registrados el año anterior.

A propósito, Mariana Napolitano, gerente científica del Fondo Mundial para la Naturaleza de Brasil (WWF), manifestó que estos incendios “no son un fenómeno natural. Estas quemas están relacionadas con actividades humanas, muchas veces ilegales, y niveles de degradación que la hacen más susceptible a los incendios”.

Diferencias entre los mandatos

Brasil logró reducir su deforestación en un 80% entre 2004 y 2012, gran parte del periodo de gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, quien ejerció como presidente desde 2003 hasta 2011. Sin embargo, en 2013 la deforestación se incrementó hasta los 5.981 kilómetros cuadrados, según datos del Instituto del Hombre y del Medioambiente de Amazonia (Imazon).

Por su parte, Bolsonaro, un negacionista del cambio climático, envió en 2019 una invitación a los empresarios para expandir la frontera del negocio, lo que provocó la deforestación de más de 10.129 kilómetros cuadrados ese año. Incluso, cataloga las denuncias sobre lo que sucede en la selva como “bobadas”, sin embargo, el Foro Brasileño de Seguridad Pública registró, solo en la región amazónica, la muerte violenta de 8.729 personas en 2020, la mayoría de ellas relacionadas con conflictos agrarios y medioambientales.

Este domingo se decidirá el futuro de la Amazonia y del calentamiento global, pues de continuar esta deforestación se acabarían los tratados internacionales y las probabilidades climáticas para evitar un aumento de la temperatura mayor a 1,5°C  para finales de siglo, tal como reza el Acuerdo de París firmado en 2015. @mundiario

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