España pedirá a Bruselas flexibilizar las ayudas agrícolas por la prolongada sequía

Los agricultores aseguran que “no caben más análisis”, y reclaman planes urgentes para hacer frente a la situación que les ha costado la producción de cereales.

Una imagen de la sequía. / RR SS.
Una imagen de la sequía. / RR SS.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) pedirá a la Comisión Europea flexibilidad en las normas de la Política Agraria Común (PAC) ante las dificultades en las que se encuentran los cultivos españoles por la prolongada sequía. Así lo ha confirmado en un comunicado el departamento que dirige Luis Planas como conclusión de la Mesa Nacional de la Sequía que se ha celebrado este miércoles para analizar las consecuencias de la histórica falta de agua que atraviesa el país y que amenaza tanto la producción agrícola como la ganadera.

En la reunión también han estado presentes las comunidades autónomas, las Cooperativas Agro-Alimentarias, la federación de regantes (Fenacore) y el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco). Por su parte, el MAPA ha explicado que prepara “un nuevo paquete de medidas de apoyo al sector”.

El titular del departamento, Luis Planas, remitirá de “manera inmediata” una carta a Bruselas para plantear medidas de flexibilización o de carácter excepcional en la aplicación de las normas de la PAC para que agricultores y ganaderos no vean en riesgo su acceso a las ayudas. De igual forma, el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) convocará una reunión con las comunidades para adoptar más medidas de apoyo.

No obstante, estas medidas no han recibido el visto bueno de las regiones afectadas por la falta de agua. De hecho, las consideran insuficientes. Por ello, la consejera de Acción Climática de la Generalitat de Cataluña, Teresa Jordá, ha pedido al Gobierno que apruebe cuanto antes un decreto que incluya ayudas directas y beneficios fiscales para agricultores y ganaderos, así como trabajar para modernizar los regadíos. Y es que, según Jordá, desde el Gobierno no se ha planteado “ninguna medida concreta” para una situación que es especialmente “evidente” en las cuencas internas de Cataluña, igual que en el Segura, Guadiana y Guadalquivir, que son las que tienen “el semáforo en rojo” de sequía.

La respuesta de los agricultores

En la reunión, que se ha prolongado durante más de cuatro horas, las organizaciones agrarias Asaja, COAG y UPA han pedido al Gobierno central y a las autonomías que habiliten medidas “urgentes” de índole económica y legislativa para paliar los efectos de la sequía severa en el sector primerio. Además, indican que “ya no caben más análisis”, sino pasar a la acción.

Por su parte, Pedro Barato, presidente de Asaja, sostiene que la situación “no está para diagnósticos” y ha lamentado que el ministro Luis Planas no haya asistido al encuentro al tratarse de un “problema acuciante”.

A estas alturas del año, se dan por pérdidas las producciones de cereales en la mitad sur de la península, así como en las tierras más al sur de Castilla y León, en parte de Aragón y Cataluña. Además, habrá una reducción de la producción de los cultivos leñosos, desde el olivar a los frutales, así como en la huerta de la costa mediterránea. La sequía obligará a plantar cultivos alternativos, como el girasol, en las zonas más afectadas. Mientras, la falta de agua en los embalses afectará a la remolacha y el maíz.

Por otro lado, en lo que respecta a la ganadería, los problemas se centran en las cabañas extensivas desde la cornisa cantábrica, donde se han sacado los prados, hasta las tierras del centro y sur, donde la falta de pastos está obligando al empleo de cereales a precios elevados en vacuno, ovino y en el porcino ibérico de dehesa. @mundiario

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