La educación debe preparar a los jóvenes para contribuir al futuro de forma eficaz

Una Comisión de la ONU sesionará hasta el 14 de abril en Nueva York con el objetivo de debatir sobre el impacto que tiene la educación en la población y en el desarrollo sostenible.

Niños estudiando,/ svklimkin en Pixabay.
Niños estudiando,/ svklimkin en Pixabay.

Actualmente existe una triple crisis en la educación: la de la equidad y la inclusión, la de la calidad y la de pertinencia para dotar a las generaciones actuales y futuras. Además, “hay 263 millones de niños y jóvenes sin escolarizar, el 60% de ellos con edades comprendidas entre los 15 y 17 años”. Así lo informó Amina J. Mohammed, vicesecretaria general de la ONU, en el 56 periodo de sesiones de la Comisión de Población y Desarrollo.

Durante su discurso de apertura, la representante de la ONU manifestó que casi el 70% de los niños de los países más pobres son incapaces de comprender un texto básico a los 10 años, muchos de ellos debido a los efectos de la pobreza y la malnutrición. Por ello, instó a los Estados a adoptar acciones específicas para ofrecer una educación en la primera infancia y un aprendizaje permanente para todos.

“Necesitamos iniciativas que preparen a todos los alumnos para el cambio climático y los conecten a internet y a las innovaciones digitales (…) Tenemos que permitir que los niños y jóvenes afectados por las crisis accedan a una educación de calidad, empoderando a todos los jóvenes para que contribuyan eficazmente a nuestro futuro colectivo”, añadió Mohammed.

La desigualdad presente en la educación

La vicesecretaria también hizo referencia a cómo la educación de mujeres y niñas ayuda a “reducir los riesgos de matrimonio infantil, mutilación genital femenina y violencia de género”, además de que “contribuye a reducir las tasas de fertilidad, a obtener mejores resultados durante el parto, a aumentar la autonomía de las mujeres y las niñas en la toma de decisiones y a incrementar el acceso al empleo”.

Por su parte, la directora ejecutiva del Fondo de Población, Natalia Kanem, declaró que con una educación es más probable que las mujeres “participen en el mercado laboral formal y que obtengan mayores ingresos”. Sin embargo, este colectivo constituye dos tercios de los 770 millones de adultos que no saben leer ni escribir.

Por consiguiente, considera necesario que aumente la ayuda oficial al desarrollo para la educación, “junto con un mayor apoyo nacional para reforzar los sistemas educativos, complementado con políticas de apoyo, un entorno político, jurídico y social propicio, el acceso digital universal y las condiciones pacíficas para que los estudiantes prosperen”.

Asimismo, el secretario general adjunto de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, Li Junhua, agregó que la educación “puede ofrecer a las personas una vía para salir de la pobreza, tanto a ellas mismas como a sus familias”, además de “dotarnos de los conocimientos y las herramientas necesarias para salvaguardar el medio ambiente y afrontar las consecuencias del cambio climático”. Por ello, “tenemos que garantizar que nadie se quede atrás. Esto incluye proporcionar a los migrantes acceso a la educación básica y el reconocimiento de sus credenciales, que son fundamentales para su integración en los países de acogida y para maximizar los beneficios de la migración para el desarrollo”. @mundiario

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