Aumenta la malaria por el cambio climático y la resistencia a los antibióticos

Una madre acuesta a su hijo de un año dentro de un mosquitero en una zona rural de Uganda. / UNICEF.
Una madre acuesta a su hijo de un año dentro de un mosquitero en una zona rural de Uganda. / UNICEF.

En 2022 se registraron 249 millones casos de paludismo, una cifra que supera el nivel de 2016, antes de la pandemia de la Covid-19.

Aumenta la malaria por el cambio climático y la resistencia a los antibióticos

El cambio climático y sus efectos, particularmente los eventos extremos y las olas de calor, plantean un riesgo sustancial para el avance mundial de la lucha contra la malaria, según alertó este jueves la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su informe anual sobre la enfermedad correspondiente a 2023.

La publicación del estudio coincide con la cumbre del clima COP28, que tiene lugar en Dubái, y advierte que aunque ha habido avances en el acceso a la prevención de la malaria, la enfermedad afecta a más personas que en años anteriores.

La agencia sanitaria de la ONU revela que en 2022 se registraron 249 millones de casos de malaria, un aumento de dos millones en comparación con 2021. Este número supera los 233 millones registrados en 2016, antes de la pandemia de la Covid-19. El incremento se atribuye a las consecuencias de la pandemia, las crisis humanitarias, la resistencia a medicamentos e insecticidas, y los impactos del calentamiento global.

Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, destaca que las regiones vulnerables a eventos climáticos son las más afectadas y subraya la necesidad de respuestas sostenibles para frenar el calentamiento global.

Los países con mayor incidencia de paludismo

El informe detalla que el mosquito anófeles, transmisor de la malaria, ha aumentado su tasa de supervivencia debido al cambio climático. Eventos meteorológicos extremos, como las olas de calor e inundaciones, también afectan la transmisión de la enfermedad, como se evidenció en las inundaciones de 2022 en Pakistán, que quintuplicaron los casos de malaria.

Etiopía, Nigeria, Papúa Nueva Guinea y Uganda son identificadas como naciones con mayor incidencia de paludismo. Además, las variaciones climáticas afectan indirectamente la malaria al reducir el acceso a servicios esenciales e interrumpir la cadena de suministro de mosquiteros, medicamentos y vacunas.

El desplazamiento de población relacionado con el cambio climático es otro factor que podría aumentar los casos de malaria, ya que las personas sin inmunidad migran a zonas endémicas.

La primera vacuna contra la malaria

El informe destaca la necesidad de esfuerzos concertados, innovación, movilización de recursos y colaboración para abordar las diversas amenazas. Se subraya la importancia de un cambio sustancial en la lucha contra la malaria, con más recursos, un compromiso político fortalecido y el desarrollo de productos más eficientes y asequibles.

En cuanto a los avances, se menciona la implementación gradual de la primera vacuna contra la malaria recomendada por la OMS en tres países africanos, que ha reducido en un 13% las muertes infantiles. Además, se aprueba una segunda vacuna segura y eficaz para despliegue a gran escala en África.

En el continente americano, la malaria retrocede, con una disminución del 64% en casos y del 72,5% en incidencia entre 2000 y 2022. Venezuela, Brasil y Colombia representaron el 73% de los casos en América. Venezuela, a pesar de haber experimentado un aumento en 2017, ha visto una reducción significativa en casos desde 2020.

Argentina, Belice, El Salvador y Paraguay fueron certificados libres de malaria entre 2018 y 2023, mostrando avances en la erradicación de la enfermedad en la región. @mundiario

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