Los premiados con los Ortega y Gasset encarnan la mejor versión del oficio de informar, según El País

“El buen periodismo es el mejor antídoto contra la polarización”, afirma la directora de El País, en la entrega de premios a equipos de periodistas que desvelan los abusos de poder.

Wilfredo Miranda (derecha) y Carlos Herrera al recoger el Premio Ortega y Gasset a la mejor cobertura multimedia. / El País
Wilfredo Miranda (derecha) y Carlos Herrera al recoger el Premio Ortega y Gasset a la mejor cobertura multimedia. / El País

Los Premios Ortega y Gasset que concede anualmente El País al mejor periodismo en español en cualquier formato, que este martes se entregaron en Valencia, han reconocido lo clásico y lo nuevo, el mejor periodismo de investigación de siempre y también los formatos multimedia que ofrecen un acceso más integral a la realidad. “El buen periodismo es el mejor antídoto contra la polarización”, afirmó la directora de El País, Pepa Bueno, en la entrega de premios a equipos de periodistas que desvelan los abusos de poder.

Los cuatro premios cuentan historias diferentes pero ligadas a la convicción de que el periodismo formula preguntas que todavía no tienen respuesta: inventar la pregunta crucial y poner los medios para contestarla es lo que hicieron los premiados para que cada lector y oyente o espectador sepa un poco mejor el mundo en el que vive. "El periodismo seguirá haciendo preguntas incómodas que nacen en la calle y vuelven a la calle en forma de historia, fotografía, formato multimedia o entera trayectoria profesional", advierte El País.

Los Premios Ortega y Gasset de este año celebran a un lado y al otro del Atlántico la vigencia del periodismo en la era de la posverdad, la mentira mediática y la manipulación política para que quienes esconden sus prácticas criminales de la luz pública lo tengan un poco más difícil.

Según El País, los conflictos olvidados son parte de un afán que el jurado de los Ortega y Gasset ha querido rescatar en la figura de dos periodistas asesinados en abril de 2021: David Beriain y Roberto Fraile fueron abatidos en Burkina Faso, junto a Rory Young, cuando realizaban un documental sobre la caza furtiva en la región. Fue el premio a la trayectoria profesional, que recayó por primera vez a título póstumo en dos periodistas en la plenitud de su madurez y vocación.

La fotografía premiada de la mexicana Sáshenka Gutiérrez conmueve de otra forma y por otras razones: capta un instante íntimo, desolado y a la vez extrañamente esperanzado, en el que Sandra Monroy se deja mimar ante la cámara cuando acaba de someterse a una mastectomía bilateral que la ha salvado del cáncer: por eso está ahí, subraya un editorial del diario de Prisa. 

La valentía del equipo de Divergentes explica su premio a la mejor cobertura multimedia por narrar en soporte digital un mosaico completísimo y desde múltiples ángulos de las atrocidades represivas del régimen de impunidad que encabeza Daniel Ortega en Nicaragua. Desde el detalle macabro del armamento militar o las “operaciones de limpieza” del régimen hasta las vías de la justicia transicional, el trabajo abre el foco a una comprensión integral de la acción criminal del clan Ortega, atrincherado en el poder contra la población a la que un día dijo querer redimir, recuerda El País.

La alfombra que empezó a levantar en 2018 un equipo liderado por los periodistas de EL PAÍS Íñigo Domínguez y Julio Núñez resultó mucho más pesada de lo que imaginaban al principio, cuando decidieron escuchar a quienes habían sido durante décadas víctimas silenciosas de los abusos sexuales a manos de miembros de la Iglesia católica. El mejor logro de la investigación veraz y constante es incidir en la realidad, y hoy existe una comisión de investigación de los abusos a cargo del Defensor del Pueblo, en buena medida por la necesidad de dar respuesta institucional al drama de centenares de personas que no han sido escuchadas hasta ahora y viven todavía el trauma de un dolor que empezó a hacerse público de forma sistemática en El País. @mundiario

Comentarios