Los aliados han firmado en la cumbre de la OTAN en Madrid un nuevo Concepto Estratégico: la hoja de ruta que guiará las decisiones de la Alianza Atlántica durante la próxima década y un modelo para hacer frente a “un mundo más peligroso y competitivo", como ha asegurado el secretario general del club militar, Jens Stoltenberg.
“Los jefes de Estado y de Gobierno de los aliados de la OTAN, nos hemos reunido en Madrid en un momento crítico para nuestra seguridad y para la paz y la estabilidad internacional”, se lee en el documento firmado por los 30 líderes de la organización, que sustituye al concepto estratégico adoptado en 2010 en la cumbre de Lisboa, y en el que se señala a Rusia como “la amenaza más importante y directa”.
Qué es el Concepto Estratégico de la OTAN
Según la OTAN, el Concepto Estratégico es un “documento clave” que reafirma los valores y el propósito del club militar, proporciona una evaluación colectiva del entorno de seguridad, impulsa la adaptación estratégica de la Alianza y guía su futuro desarrollo político y militar.
El texto se revisa y actualiza aproximadamente cada 10 años desde el final de la Guerra Fría, para tener en cuenta los cambios en el entorno de seguridad mundial y garantizar que la Alianza esté preparada para el futuro. “El mundo ha cambiado fundamentalmente en la última década y la competencia estratégica está aumentando, por lo que ha llegado el momento de actualizar el Concepto Estratégico. El último Concepto Estratégico fue adoptado en la Cumbre de Lisboa en 2010; el nuevo se basará en elementos del Concepto 2010 que siguen siendo relevantes”, detalla el club militar.
Los nuevos puntos clave del Concepto Estratégico
Rusia, la principal amenaza. El documento define a Rusia como “la más significativa y directa amenaza para la seguridad de los aliados y la paz y estabilidad del área euroatlántica”. Así, la OTAN deja de reconocer a Moscú como a un socio estratégico y aspira a “reforzar la disuasión y defensa de todos los aliados”, una política que se mantendrá que el Kremlin cese “en su agresiva conducta y cumpla plenamente con la legalidad internacional”. Pese a ello, la OTAN apuesta por “mantener abiertos los canales de comunicación [con Rusia] para gestionar crisis o mitigar riesgos”.
China, un desafío. El modelo de la OTAN también señala, por primera vez, a China y “sus maliciosas operaciones cibernéticas e híbridas”, así como su retórica de confrontación y desinformación” que “apuntan a los aliados y dañan la seguridad de la Alianza”.
Los 30 miembros del club militar coinciden en que "las ambiciones declaradas y las políticas coercitivas de China desafían nuestros intereses, seguridad y valores". El manifiesto señala que Pekín emplea una "amplia gama de herramientas políticas, económicas y militares para aumentar su presencia global y proyectar poder, al tiempo que mantiene la opacidad sobre su estrategia, sus intenciones y su acumulación militar".
Los aliados no esconden su preocupación por la “profundización del partenariado estratégico entre China y Rusia”, pero apuestan por alcanzar “compromisos constructivos” con el gigante asiático, “incluida la construcción de transparencia recíproca”.
Amenazas nucleares. El manifiesto de la OTAN alerta sobre la capacidad armamentística de países como Corea del Norte, Irán o Siria. Pero, en cambio, defiende su doctrina nuclear (que se mantiene intacta), al considerar que las armas atómicas de EE UU y otros países como el Reino Unido y Francia otorgan la “suprema garantía de seguridad”.
"El propósito fundamental de la capacidad nuclear de la OTAN es preservar la paz, prevenir la coerción y disuadir la agresión. Mientras existan las armas nucleares, la OTAN seguirá siendo una alianza nuclear. El objetivo de la OTAN es un mundo más seguro para todos; buscamos crear el entorno de seguridad de seguridad para un mundo sin armas nucleares", sentencia el documento.
Ciberataques y guerra híbrida. Por primera vez, el Concepto Estratégico de la OTAN menciona la guerra híbrida como una de las amenazas a las que los países miembros tendrán que hacer frente en los próximos años. Entre las estrategias de este tipo destaca las “campañas de desinformación, la instrumentalización de la migración, y la manipulación del suministro de energía y el uso de la coerción económica”.
Asimismo, la Alianza se plantea como amenaza “un ataque singular o una serie de ciberataques maliciosos”, que podrían llevar a aplicar el Artículo 5º del Tratado de Washington al ser considerados “un ataque armado”.
"El ciberespacio es objeto de disputa en todo momento", subraya el manifiesto. "Los actores malignos buscan degradar nuestra infraestructura crítica, interferir con nuestros servicios gubernamentales, extraer inteligencia, robar propiedad intelectual e impedir nuestras actividades militares", han advertido los aliados.
Por lo anterior, los países firmantes se comprometen a acelerar la transformación digital, adaptar la Estructura de Mando de la OTAN para la era de la información y mejorar las ciberdefensas, redes e infraestructuras.
Flanco sur. Los aliados dedican una parte del nuevo Concepto Estratégico a los retos que representa la frontera sur de la OTAN. En concreto, el texto especifica que "los conflictos, la fragilidad y la inestabilidad en África y Oriente Próximo afectan directamente a nuestra seguridad y la de nuestros socios".
Para la Alianza, la vecindad meridional proporciona “un terreno fértil para la proliferación de grupos armados no estatales, incluidas las organizaciones terroristas. También permite la interferencia desestabilizadora y coercitiva por parte de competidores estratégicos".
En el listado de las regiones de “interés estratégico” para el club militar destacan los Balcanes occidentales, el mar Negro o el Indo-Pacífico, una región en la que se desarrollan acontecimientos que “pueden afectar directamente a la seguridad euroatlántica”. Por ello, el modelo aboga por estrechar relaciones con socios como Australia, Nueva Zelanda, Japón y Corea del Sur, invitados a la cumbre de Madrid.
Integridad territorial. Los líderes del club militar se comprometen a defender "cada centímetro de territorio aliado" en un intento por "preservar su soberanía e integridad territorial" para "prevalecer sobre cualquier agresor". Así, la Alianza advierte de que hará uso de "todas las herramientas militares y no militares que se encuentren a su disposición para responder a las amenazas contra su seguridad en el momento en que corresponda".
Puertas abiertas. En su declaración, los socios de la OTAN destacan que las ampliaciones de la Alianza han sido un “éxito histórico”, por lo que reafirmen en el nuevo documento su “política de puertas abiertas” a “todas las democracias europeas que compartan los valores” del club militar.
“Las decisiones sobre la pertenencia a la OTAN las toman los aliados y ningún tercer país tiene nada que decir”, advierte el documento en clara alusión a Rusia.
UE, socio único y especial. El nuevo Concepto Estratégico también dedica un apartado a la Unión Europea, un “socio único y esencial para la OTAN”. La Alianza reitera que el bloque comunitario juega un papel “complementario y coherente que se refuerza mutuamente”, al tiempo que reconoce “el valor y la fortaleza de una defensa europea más fuerte y capaz”. @mundiario