Jarro de agua fría a Bugallo en las encuestas de las municipales
A lo largo de este año 2022 las encuestas internas de los socialistas para municipales en Santiago han ido detectando un desgaste del alcalde, Xosé Sánchez Bugallo. Una tendencia refrendada por los últimos datos de Sondaxe publicados por La Voz de Galicia: el PSOE compostelano perdería dos concejales y cuatro puntos en intención de voto.
Si bien el gobierno progresista no correría peligro aunque el PP fuese primera fuerza en mayo con Borja Verea como cabeza de cartel –opción que contemplan las encuestas internas de los populares gallegos–, los socialistas ven con preocupación que las fuerzas a su izquierda puedan sumar más concejales que el PSdeG. La propia demoscopia de Sondaxe otorga cinco concejales al BNG y cuatro a Compostela Aberta, lo que debilitaría la fuerza de Bugallo al frente del Pazo de Raxoi. Otro asunto que también ha llamado la atención en la sede de los del puño y la rosa es que la candidata nacionalista, Goretti Sanmartín, sea más valorada por los electores que el propio regidor compostelano.
En paralelo a esas previsiones de caída electoral de Bugallo en Santiago, los otros dos alcaldes más veteranos de las ciudades gallegas, Abel Caballero en Vigo y Miguel Anxo Fernández Lores en Pontevedra, mantienen sus apoyos para repetir el número de concejales que les dio la victoria en 2019 según Sondaxe. Ambos son los líderes políticos más conocidos y valorados en sus respectivos ayuntamientos. Además, el regidor vigués alcanza la puntuación más alta según esa encuesta, con lo que opta a repetir la cifra histórica de 20 concejales socialistas en la ciudad olívica.
Esa gesta ni se la plantea ningún alcalde o alcaldable en las ciudades gallegas, donde no habrá apenas mayorías absolutas. Tan solo el popular José Manuel Rey podría obtenerla en su intento de hacerse nuevamente con el bastón de mando en Ferrol, mientras los datos de Sondaxe sitúan a Elena Candia a un concejal de conseguirlo en Lugo.
Si bien Bugallo planteaba en 2019, a su vuelta a la alcaldía tras perder contra el PP de Conde Roa en 2011, la posibilidad de construir una mayoría más sólida, esta opción parece desvanecerse a apenas cinco meses de la cita con las urnas. Los datos demoscópicos muestran un agotamiento de su proyecto y a ello se suma la ruptura del gobierno tras la salida al grupo mixto de Javier Fernández, el fichaje estrella de Bugallo para la concejalía de obras. De hecho, en un contexto de tensiones internas en el propio grupo socialista, en el que algún concejal recordó que Bugallo se comprometió a que su regreso a la política municipal finalizaría tras el Año Santo, este dilató durante meses la confirmación de que repetiría como candidato socialista a la reelección.
Con este panorama, los socialistas compostelanos se enfrentan al reto de saber hasta qué punto les afectará en las elecciones municipales de mayo de 2023 el desgaste que muestran las encuestas. @mundiario

