Plazas de garaje: una inversión segura pero con rentabilidad a la baja

La subida de precios, motivada por la fuerte demanda, ha afectado a la rentabilidad, pero sigue siendo un refugio seguro para quienes buscan estabilidad en un mercado inmobiliario volátil.
Carteles anunciando el alquiler de una plaza de garaje. / RR. SS.
Carteles anunciando el alquiler de una plaza de garaje. / RR SS.

El mercado inmobiliario sigue mostrando signos de dinamismo, y uno de los activos más agradecidos por los inversores es, sin duda, la plaza de garaje. Aunque la rentabilidad de esta inversión ha experimentado un leve retroceso, pasando del 7,1% en 2023 al 6,5% en 2024, los beneficios siguen siendo considerablemente atractivos en comparación con otras opciones. La rentabilidad ahora se encuentra en niveles similares a los de 2016, lo que refleja un mercado maduro, pero con márgenes más ajustados, según Fotocasa.

El principal factor detrás de esta moderada caída en la rentabilidad es el encarecimiento de las plazas de garaje. En el último año, los precios han aumentado un 10,2%, alcanzando una media de 13.770 euros, lo que coloca a este activo en una posición similar a la de la vivienda, que experimentó un alza del 8,4%. Esta tendencia de subida de precios ha sido especialmente marcada en ciudades como Guadalajara (37%), León (32%) y Almería (30%).

A pesar de este aumento de precios, las plazas de garaje siguen siendo una inversión atractiva por varias razones. María Matos, directora de Estudios de Fotocasa, señala que la rentabilidad ha bajado debido a que el precio de compra ha subido rápidamente, mientras que el alquiler no ha experimentado un incremento tan notable. De hecho, el alquiler de una plaza de garaje se ha incrementado en un modesto 1-2%, situándose en torno a los 75 euros mensuales, según Juan Ramón Prieto, director de Operaciones de Solvia.

La mínima complejidad

Una de las grandes ventajas de invertir en plazas de garaje es la mínima complejidad que supone la gestión del alquiler. A diferencia de las viviendas, no hay necesidad de lidiar con reformas costosas o problemas de mantenimiento. Además, el coste inicial es considerablemente más bajo que el de una vivienda, lo que lo convierte en un activo accesible para pequeños ahorradores. "Este tipo de inversión suele ser especialmente popular en épocas de incertidumbre económica debido a su bajo riesgo", afirma Prieto.

A su favor, la creciente demanda de plazas de garaje también se ve impulsada por factores externos, como las restricciones de uso de vehículos en las ciudades, la peatonalización de zonas céntricas o la creación de áreas de bajas emisiones. Estos cambios han hecho que los aparcamientos privados sean más necesarios, especialmente en áreas urbanas. Además, el crecimiento de las ventas de coches, que superaron el millón de unidades en 2024, refuerza aún más la necesidad de espacios de estacionamiento.

El panorama inmobiliario también está impactando la demanda de plazas de garaje. Los altos precios de las viviendas y su escasa oferta han llevado a algunos inversores a optar por este tipo de activos más asequibles. Esteban Calcerrada, responsable de ParkingYa, explica que el proceso de adquisición de una vivienda es cada vez más complicado para los pequeños ahorradores, por lo que muchos se están volcando hacia las plazas de garaje, que ofrecen una rentabilidad más estable y menos problemas asociados a impagos y ocupación.

La demanda sigue siendo fuerte

En cuanto a la rentabilidad, la ubicación sigue siendo un factor crucial. Las plazas en zonas más céntricas, como en Madrid o Barcelona, alcanzan precios mucho más altos que en las periferias. Mientras que en barrios populares de Madrid, como Puente de Vallecas, el precio de una plaza puede rondar los 7.000 euros, en áreas más demandadas como Chamberí o Salamanca se superan fácilmente los 40.000 euros. Sin embargo, la demanda sigue siendo fuerte, y la rentabilidad sigue siendo atractiva en muchas ciudades españolas.

Pese a la seguridad que ofrece la inversión, no está exenta de riesgos. Los expertos coinciden en que es fundamental elegir bien la ubicación y analizar a fondo los gastos asociados, como los impuestos, las cuotas de comunidad y las restricciones locales. "El principal error de los principiantes es pagar por encima del precio de mercado o elegir una plaza que no se ajuste bien a los vehículos actuales", advierte Calcerrada.

Con todo, las plazas de garaje continúan siendo una inversión sólida y de bajo riesgo en un mercado inmobiliario cada vez más complejo. Aunque la rentabilidad ha disminuido ligeramente, la estabilidad y la demanda constante siguen consolidando a este tipo de activos como un refugio seguro en tiempos de incertidumbre económica. @mundiario

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