Joan Laporta tiene una deuda con las vacas sagradas del Barça
Joan Laporta ha tenido que emplearse a fondo para sacar adelante el nuevo proyecto de la temporada 2022-2023. Para ello se vio obligado a vender parte del patrimonio del Barcelona, para reforzar cada una de las líneas de la plantilla comandada por Xavi Hernández. El esfuerzo dio como resultado un verano de fichajes con una importante inversión de 153 millones de euros, lo que colocó al la entidad culé entre uno de los animadores del mercado europeo de traspasos.
Por ahora los azulgranas solo han encajado una derrota, en su visita al Allianz Arena contra el Bayern Múnich en la Champions League, pero en el campeonato español su ruta ha sido impecable y salvo el empate en el Spotify Camp Nou ante el Rayo Vallecano (0-0) en la primera jornada, su paso ha servido para recuperar el toque y la eficacia que caracterizó al equipo en sus años de mayor esplendor, en la época de Messi con Guardiola y Luis Enrique en los banquillos.
El problema viene ahora, después de tantas palancas y en general de mucha ingeniería financiera, Xavi desea refrescar el vestuario y quiere prescindir de las llamadas "vacas sagradas", excepto Sergio Busquets. El detalle es que para hacerlo, Laporta y Mateu Alemany tienen que afrontar una millonaria deuda que tiene con el capitán azulgrana y además con Gerard Piqué y Jordi Alba.
Según información que publica el diario SPORT, un total de 200 millones de euros es la cantidad de dinero que le deben a los tres experimentados canteranos, un problema que repercute directamente en la masa salarial del club, y que se extenderá hasta el 2023 en el caso de Busquets y hasta 2024 con Piqué y Alba.
Lo ha reconocido recientemente el vicepresidente económico del Barça, Eduard Romeu: "El grave problema que tiene el club con la masa salarial del primer equipo, si se sigue trabajando con rigor, llegará más pronto que tarde a su fin." El periódico catalán también explica que el Barça necesita rebajarla en unos 150 millones (actualmente está en unos 610 millones de euros), para que su economía esté a la altura de las exigencias de La Liga de Fútbol Profesional presidida por Javier Tebas.
Tan pronto como eso ocurra, la entidad blaugrana tendrá la oportunidad de liberarse de una vez por todas de la hipoteca heredada durante la etapa de Bartomeu, porque los contratos de estos tres futbolistas están inflados y son imposibles de asumir por cualquier otro club que los desee incorporar a sus filas. @mundiario


