El Claustro renacentista de la Catedral de Santiago de Compostela

Bella muestra del gótico castellano con una galería interior de 45 metros, veinte arcadas, llama­tivas nervaduras y 24 bóvedas. El friso en los muros interiores es renacentista.

Claustro de la Catedral Compostelana. / JRB
Claustro de la Catedral Compostelana. / JRB

- El Claustro y sus dependencias

El primer claustro que se construyó fue en época de Gelmirez. El segundo en el siglo XIII y el actual es el tercero del año1521 mandado construir por el arzobispo Alonso III de Fonseca.

Fonseca contrató a los mejores arquitectos de la época: Juan de Álava, Gil de Hontañón, Juan de Badajoz y Alonso de Cobarrubias. Gaspar de Arce finaliza la fachada Oeste en 1590 con una bella galería. Es de estilo ojival y renacentista ocupando más de 2.000 metros cuadrados.

Paseando por su larga galería interior de 45 metros de largo por 6 de ancho, una bella muestra del gótico castellano, se va observando las veinte arcadas, las llama­tivas nervaduras en el interior cruzándose las anteriores y posteriores de su frente, las 24 bóvedas. El friso en los muros interiores es renacentista. En el patio crestería afiligranada muy llamativa y tres relojes solares del año 1601.

Se dice que en el ala norte puede estar enterrado el arzobispo Gelmirez. Está lleno de enterramientos de obispos y canónigos como López Ferreiro, Amor Ruibal, Viqueira o don Jaime García.

Primera impresión:

Delante de la fuente y mirando a la Torre del Tesoro (piramidal con balcón) se observa la crestería. Vemos la galería que corre alrededor del patio (paseo largo de los arzobispos en sus meditaciones) en medio de esta enorme quietud solo rota por el gregoriano imaginando sus tonos antiguos. En la galería se ven las bóvedas ojivales, un conseguido friso esculpido donde se apoyan las nervaduras. En el interior las largas pilastras cuadradas (muy decoradas en su final) alcanzan la crestería.

En el sur está la Veeduría o Secretaría y la puerta que comunica el claustro con el exterior, por el interior del ala Oeste está la puerta del Museo Arqueológico, la Sala de Tapices, la Biblioteca y la Sala Capitular. En 1751 se incendiaron la Biblioteca y Sala Capitular, posteriormente reconstruidos por el arquitecto Ferro Caaveiro, discípulo de Casas y Novoa.

- El Museo Arqueológico

Se compone de tres salas en el entresuelo y planta baja. Se puede admirar diversas piezas arqueológicas y de arte; partes de la fachada románica del Paraíso; del Obradoiro; columnas exteriores del Pórtico de la Gloria; parte del retablo de la Capilla de las Reliquias; partes del claustro; de los rosetones; del Coro de Mateo, así como laudas sepulcra­les de los siglos IX al XII.

También se pueden ver dos imágenes de la Virgen de la Esperanza (la Virgen de la O) una muy conseguida, la otra muy moderna para su época, con corpiño ajustado, policromada. En otra imagen Santa Ana, la Virgen y el Niño: la Abuela, la Madre y el Niño.

- La sala de tapices

Está situada en la planta tercera del ala Oeste del claustro. Lo componen cinco salas con ventanas que dan a la balconada sobre la plaza del Obradoiro, cerca de la Torre de la Corona. Es un lugar delicioso para contemplar el Obradoiro; la grandiosidad de la plaza y sus edificios; el paseo de la Herradura al fondo y una vista sorprendente y fantástica del centro de la ciudad, de los tejados y chimeneas de Compostela.

Es una de las colecciones de tapices más grandes de España con un total de 108 piezas entre las cuales se encuen­tran los 12 tapices de Goya donados por el canónigo Pedro de Acuña en el siglo XIX; la serie de tapices de gran tamaño de Orloff y Raes; otros con escenas mitológicas y de la vida de Aquiles sobre cartones de Rubens. También de los talleres de Lille cartones de Teniers y de la Real Fábrica de Madrid.

Además se exponen el gallardete de la batalla de Lepanto (donado por don Juan de Austria en 1571) y los doseles del dormitorio de Carlos IV. @mundiario

(Continuará)

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