Lula convoca a los máximos responsables de los poderes del Estado para afianzar su poder
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva convocó a las máximas autoridades de la república de Brasil con urgencia para tratar el tema que sacude al país en este momento: la invasión por parte de seguidores del expresidente Jair Bolsonaro a las principales sedes de los poderes del país (el Congreso, la Presidencia y el Supremo).
El mandatario de 77 años tendrá una reunión con la presidenta del Tribunal Supremo, Rosa Weber, en el palacio presidencial de Planalto. Asimismo, también se reunirá con los presidentes del Congreso, Arthur Lira; y del Senado, Rodrigo Pacheco. Otros personajes relevantes convocados por Lula han sido el presidente son el ministro de Defensa, José Múcio, y también los jefes de las Fuerzas Armadas.
Una de las reuniones más interesantes que tendrá Lula será con Lira, un conocido aliado del expresidente Bolsonaro, que sin embargo condenó duramente los ataques a las sedes gubernamentales. La primera víctima política de este asalto ha sido el gobernador del Distrito Federal (DF), Ibaneis Rocha, quien fue apartado de su cargo por no haber evitado el paso de los manifestantes hasta las sedes de los poderes del Estado.
Por la tarde, Lula se encargará de reunirse con los gobernadores de los 26 Estados del país. Con ellos seguramente buscará evitar que se repitan casos como lo sucedido en Brasilia.
Con apenas nueve días en el cargo, Lula enfrenta un crisis donde busca reafirmar sus apoyos y establecer los pasos a seguir para que algo así, no vuelva a suceder. Este caso ha evidenciado la extrema división que hay en Brasil a raíz de la salida de Jair Bolsonaro.
Este caso en Brasil, es muy similar al asalto al Capitolio de Washington en 2021, el cual fue alentado por el presidente Donald Trump. En este caso, no hay pruebas de que Bolsonaro haya alentado las invasiones a las sedes e incluso, desde Florida, lanzó un mensaje de calma algo tibio para el momento de crisis que se vive. Pese a esto, Lula acusó al exmandatario de instigar a los “vándalos fascistas”.
Desalojo del campamento
Durante este lunes, la policía se encargó de desalojar el campamento que estaba alojado frente el cuartel general del Ejército en Brasilia. Entre 1.200 y 1.400 personas fueron retenidas por las autoridades para determinar si estuvieron involucradas en el asalto a las sedes, según dijo el portavoz del Ejército, coronel Marcos Andrpe Benzecry.
Un juez del Tribunal Supremo ordenó el desmantelamiento de todos los campamentos levantados hace dos meses tras las elecciones de octubre donde Lula venció a Bolsonaro por la mínima (51% frente a 49%). La orden vino por parte del juez Alexandre de Moraes,que también ordenó suspender por 90 días al gobernador del DF, Ibaneis Rocha, aliado de Bolsonaro que tenía conocimiento de que dicha marcha se realizaría y no envió a la Policía Militar del DF para evitar que sucedieran los actos vandálicos que dejaron destrosados objetos valiosos.
El gobernador pidió disculpas a Lula públicamente el mismo domingo y se encargó de destituir al secretario de Seguridad. Cuando ocurría el asalto, Lula como jefe de Estado ordenó la intervención federal de la seguridad pública en el DF, esto quiere decir que el Gobierno federal tomara el control de las fuerzas de seguridad que dependían del gobernador. Las autoridades han llegado a detener hasta 300 personas involucradas en los asaltos. @mundiario



