La Unión Europea acuerda aumentar el ahorro energético para 2030
Comisión, Parlamento y Consejo europeos han pactado incrementar de 9 a 11,7% su objetivo de eficiencia energética para 2030.
El Consejo y el Parlamento Europeo han llegado este viernes a un “acuerdo político provisional” para hacer más estricto su objetivo de reducir el consumo energético para 2030, que pasará de la actual meta colectiva de 9% a al menos 11,7%. Una acción que según Bruselas, supondrá que los países deberán “tomar en consideración la eficiencia energética en sus políticas, planificación y grandes decisiones inversoras tanto en el sector energético como más allá”.
Esta nueva tasa es menos ambiciosa que el aumento de hasta 14,5% que había propuesto inicialmente la Eurocámara. Sin embargo, ha sido celebrada por los responsables de las negociaciones a tres bandas, los llamados trílogos.
Por su parte, Frans Timmermans, vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea, manifestó que “ahorrar energía es un paso clave para salvar el planeta. En los últimos meses, los europeos han demostrado que están preparados y son capaces de afrontar este reto y nuestra industria ha demostrado que puede optimizar su uso de la energía y sus procesos de producción. Ahora necesitamos que la eficiencia energética se convierta en una parte aún más sistémica de nuestra sociedad, y esta directiva revisada nos ayuda a conseguirlo”.
Asimismo, la comisaria de Energía, Kadri Simson, dijo en un comunicado que “la eficiencia energética es clave para lograr la completa descarbonización de la economía de la UE y la independencia de los combustibles fósiles rusos”.
Reducción gradual
El objetivo de la nueva meta es que los Veintisiete lleguen, de forma gradual, a una cifra específica de ahorro energético. Para alcanzar el porcentaje, cada Estado miembro tendrá que comprometerse a reducir su consumo y pasar de 1,49% de media entre 2024 y 2030 hasta llegar a un ahorro del 1,9% al final de la década.
Ahora bien, la meta para cada país es indicativa, ya que el objetivo legalmente vinculante es el que estos Estados deberán alcanzar en su conjunto. “Estoy muy satisfecho de que hayamos conseguido impulsar a los Estados miembros hacia objetivos de eficiencia energética mucho más ambiciosos. Es de suma importancia que en el futuro no dependamos de la energía rusa, sin dejar de cumplir nuestros objetivos climáticos”, celebró el ponente del informe de la Eurocámara, el socialista danés Niels Fuglsang, quien calificó el pacto como una “gran victoria”, pues no sólo será bueno para “nuestro clima, sino malo para Putin”.
Por otro lado, los Estados miembros deberán “alentar” a las empresas con un gran consumo energético a ser más eficientes, con la amenaza de una posible auditoría energética si no cumplen. Asimismo, deberán promover que el suministro de calefacción y refrigeración en localidades de más de 45.000 habitantes avance hacia una descarbonización total en 2050.
Por primera vez la nueva norma introduce también la definición de pobreza energética, lo que supondrá, según la Comisión, que los Veintisiete deberán “priorizar” medidas de mejora de la eficiencia energética entre la población más vulnerable y de ingresos bajos. Se trata de medidas para aliviar la pobreza energética y capacitar a los consumidores, incluyendo la creación de ventanillas únicas para la asistencia técnica y financiera y mecanismos extrajudiciales para la resolución de litigios. @mundiario



