Más de 400 muertos y miles de desaparecidos: el resultado de las inundaciones en el Congo
El secretario general de la ONU considera que esta tragedia “es una nueva muestra de la aceleración del cambio climático y de sus dramáticas consecuencias”.
Al menos 411 personas murieron y 5.525 están desaparecidas después de las intensas lluvias que azotaron la semana pasada al este de la República Democrática del Congo (RDC) y provocaron el desbordamiento de ríos y desprendimientos de tierra, aseguró este martes Thomas Bakenga, administrador de la región de Kalehe, en la provincia de Kivu del Sur. Esta tragedia es calificada por el secretario general de la ONU, António Guterres, quien el pasado fin de semana estuvo de visita en Burundi, como “una nueva muestra de la aceleración del cambio climático y de sus consecuencias dramáticas para países que no son responsables del calentamiento global”.
Los socorristas y equipos de rescate se enfrentan a una de las catástrofes más mortíferas de la historia reciente del país. De hecho, los propios vecinos, apoyados por equipos de la Cruz Roja, excavaban todavía este martes entre los escombros de las casas y bajo las piedras, la tierra y el barro que dejaron las inundaciones a su paso para intentar encontrar más cuerpos.
El Gobierno nacional, por su parte, declaró un día de luto en el país y envió una misión de apoyo al ejecutivo regional, que el pasado fin de semana fletó un barco con medicinas, lonas para construir abrigos provisionales y alimentos. Sin embargo, la Oficina de Coordinación Humanitaria de Naciones Unidas considera que las necesidades más urgentes son ataúdes y material para garantizar entierros dignos y seguros, cuidados médicos para los cientos de heridos y refugio para las 8.800 personas que perdieron sus casas.
Y es que, al menos 270 fallecidos, entre ellos 80 menores, fueron enterrados el sábado en una fosa común, según informó la Cruz Roja. No obstante, las autoridades han pedido a las organizaciones humanitarias que detengan los enterramientos masivos y esperen por los ataúdes que deben llegar en los próximos días.
Cuerpos bajo las aguas
Los rescatistas y el personal humanitario trabajan en Bushushu y Nyamukubi, donde varios días de lluvias causaron inundaciones y deslizamientos de tierra que provocaron múltiples desapariciones y el derrumbe de al menos 3.000 casas. Ahora bien, los organismos que atienden la emergencia sostienen que la cifra podría ir en aumento por la cantidad de muertos flotando en los ríos y los otros que están enterrados bajos los escombros.
“El cambio climático es una realidad y necesita de una acción urgente por parte de los dirigentes mundiales”, dijo la responsable de la campaña forestal de la Cuenca del Congo, Ranece Jovial Ndjeudja, quien añadió que “estas catástrofes revelan también la necesidad de que las autoridades trabajen en un plan nacional de ordenación del territorio poniendo el acento en el riesgo de inundaciones en ciertos lugares del país”.
Las lluvias torrenciales golpean a esta región de África oriental desde hace semanas. De hecho, al menos 131 personas murieron en las provincias del norte, oeste y sur de la vecina Ruanda, donde se produjeron corrimientos de tierra y aludes de barro. Los expertos afirman que los fenómenos meteorológicos extremos se producen con mayor frecuencia e intensidad debido al cambio climático. @mundiario



