Líderes mundiales se reúnen en Roma para abordar la urgente problemática alimentaria y climática

Durante tres días, líderes de 160 países y más de 20 jefes de Estado y de Gobierno se reunirán para debatir soluciones urgentes frente a la crisis de hambre y el cambio climático.

Mujeres vendiendo pescado seco en un mercado de Visakhapatnam, India. / FAO/ Harsha Vadlamani.
Mujeres vendiendo pescado seco en un mercado de Visakhapatnam, India. / FAO/ Harsha Vadlamani.

Este lunes se inauguró en Roma la Cumbre de las Naciones Unidas sobre Sistemas Alimentarios +2, una reunión de alto nivel convocada por la ONU y hospedada por Italia, en la que participan unos 2000 representantes de 160 países, junto con más de 20 jefes de Estado y de Gobierno. El propósito de este encuentro de tres días es analizar los avances realizados desde hace dos años, cuando los países se comprometieron a transformar los modelos existentes para la producción, distribución y comercialización de alimentos en un mundo donde 780 millones de personas padecen hambre y la humanidad enfrenta los cada vez más devastadores efectos del cambio climático.

El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, inauguró la reunión enfocando la atención en las personas necesitadas y la importancia de cumplir con el derecho humano fundamental a la alimentación. En un llamado a la acción, el titular de la ONU expresó su indignación por la existencia de hambre en un mundo de abundancia y subrayó la urgencia de tomar medidas para mejorar la producción de alimentos, la nutrición, el medio ambiente y las condiciones de vida de la población, tal como lo estipula la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Guterres advirtió sobre la crisis de desnutrición crónica que afecta a más de 3100 millones de personas en el mundo, lo que representa el 42% de la población mundial, y alertó que si no se toman acciones inmediatas, para 2030 estas cifras podrían alcanzar los 600 millones. Además, destacó la interconexión de las crisis que afectan particularmente a las economías en desarrollo, donde el acceso a financiamiento y alivio de la deuda es fundamental para invertir en sistemas alimentarios que proporcionen nutrición para una vida saludable.

Emisiones de gases de efecto invernadero

El diplomático portugués hizo énfasis en que la producción, el envasado y el consumo de alimentos insostenibles están agravando la crisis climática, contribuyendo con un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero, utilizando el 70% del agua dulce del mundo y causando una pérdida de biodiversidad sin precedentes. Además, señaló la relevancia de la crisis geopolítica relacionada con la terminación de la Iniciativa del Mar Negro y su impacto en los precios mundiales de cereales, lo que puede afectar especialmente a los países vulnerables que luchan por alimentar a su población.

Asimismo, destacó que en el mundo hay suficiente comida y dinero para financiar sistemas alimentarios eficientes y sostenibles. Sin embargo, para ello es necesario invertir masivamente en mecanismos que sean equitativos, saludables y resistentes al cambio climático, incluyendo sistemas de alerta temprana y adaptación. Además, considera primordial poner a las personas por encima de las ganancias, alentando a gobiernos y empresas a explorar nuevas formas de proporcionar alimentos frescos y saludables para todos.

Finalmente, el líder de las Naciones Unidas hizo un llamado a la acción para que la población exija a gobiernos y empresas tomar medidas más sólidas y rápidas para abordar la crisis climática y brindar justicia ambiental.

La Cumbre de las Naciones Unidas sobre Sistemas Alimentarios +2 se presenta como una oportunidad crucial para enfrentar la crisis de hambre y el cambio climático, y se esperan que las discusiones y acuerdos alcanzados marquen el camino hacia sistemas alimentarios más sostenibles, justos y nutritivos para toda la población mundial. @mundiario

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