Sánchez arranca la campaña extremeña cercado por los casos de corrupción, pero sin mencionarlos

El líder del PSOE abre la precampaña en Extremadura y elude los casos de corrupción que afectan a Ábalos y Cerdán ni el procesamiento del candidato autonómico Gallardo, imputado en el proceso contra el hermano del presidente.
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno y Miguel Ángel Gallardo, líder del PSOE en Extremadura. / @PSOEEX
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno y Miguel Ángel Gallardo, líder del PSOE en Extremadura. / @PSOEEX

El primer mitin de Pedro Sánchez en la precampaña del 21-D en Extremadura estuvo inevitablemente condicionado por la oleada de novedades judiciales que golpean de lleno al PSOE. La salida del exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán de prisión tras 142 días, la petición de la Fiscalía de 24 años de cárcel para el exministro de Transportes José Luis Ábalos por la trama de las mascarillas y el procesamiento del candidato autonómico Miguel Ángel Gallardo por la contratación del hermano del presidente, David Sánchez, formaban un escenario que el líder socialista decidió no abordar en ningún momento.

Mientras Cerdán abandonaba Soto del Real, Sánchez reivindicaba en Mérida la gestión de su Ejecutivo sin aludir ni directa ni indirectamente a los casos que tensionan internamente al partido. Tampoco mencionó el juicio pendiente por el presunto enchufismo en la Diputación de Badajoz, en el que Gallardo —su anfitrión en el acto— está imputado y que se celebrará en febrero.

A diferencia del presidente, el candidato extremeño sí dedicó buena parte de su intervención a defenderse del proceso judicial que lo afecta y que está vinculado a la contratación de David Sánchez. “La derecha ha fabricado una gran mentira que nos ha hecho daño, a mí personalmente. No sé si es casualidad o es estrategia que justamente un mes después de ser elegido secretario general y siete años después de que David (Sánchez) entrara en la Diputación provincial, una organización instrumental de extrema derecha —el pseudosindicato Manos Limpias— pone una denuncia previo artículo pagado por la junta de Extremadura de pseudomedios que no lee nadie en Extremadura. ¿Qué pretendían? Quien no sabe ganarte en las urnas intenta destruirte usando los juzgados”, sentenció Gallardo.

El líder de los socialistas extremeños defendió además las capacidades profesionales de David Sánchez, a quien consideró como “un gran profesional que vino a desarrollar su talento, a generar riqueza musical y que tuvo que marcharse por la presión de la ultraderecha”. Su estrategia, más directa, contrastó con la del secretario general del PSOE, que evitó cualquier referencia al tema pese a que el discurso de Gallardo le dejó margen para pronunciarse.

Sánchez centra el mitin en PP y Vox y reivindica su gestión económica

El mensaje del presidente del Gobierno se movió lejos de los asuntos judiciales y se centró en marcar distancias con la gestión del PP en Extremadura y en denunciar la pinza” PP-Vox. Sánchez acusó a los ultras de Santiago Abascal de apuntalar sistemáticamente a los populares allí donde gobiernan y criticó los recortes que, a su juicio, definen las políticas de ambos partidos.

La primera decisión de Guardiola fue toda una declaración de intenciones: eliminar la gratuidad escolar de los comedores escolares. Son 2.100 casos de jóvenes y sus familias en Extremadura dice claro las prioridades de la derecha: hacer negocio con los derechos de la gente. Por eso hay que votar al PSOE, para defender lo público. Necesitamos gobiernos autonómicos que defiendan el Estado del Bienestar”, lanzó Sánchez en el primer mitin de cara a las elecciones en las que los socialistas parten con malas previsiones, y donde la presidenta popular María Guardiola aspira a obtener la mayoría absoluta para soltarle la mano a Vox.

El presidente comparó además los datos macroeconómicos actuales con los de la etapa de Mariano Rajoy, subrayó la subida del salario mínimo, el incremento de las pensiones y la mayor financiación autonómica durante su mandato. Frente a ello, señaló que las comunidades gobernadas por el PP sufren “mala gestión” y “recortes”.

Guardiola rechaza una quita de 1.700 millones de euros de deuda. Es como si vas al banco y te dicen que te van a quitar una parte de la hipoteca y les dices que no, y luego vuelves a casa a que te entiendan. Pues eso es lo que está haciendo Guardiola en Extremadura...y es porque están todos cortados por el mismo patrón: Guardiola, Ayuso, Bonilla, Mazón que ya no está, Mañueco… el PP lo primero que hace es recortar. Son malos gestores”, criticó el presidente del Gobierno sobre los barones autonómicos.

La controversia por Almaraz, otro asunto esquivado por el presidente

Sánchez tampoco mencionó otra cuestión clave para la región: el futuro de la central nuclear de Almaraz. Gallardo sí lo hizo, celebrando la tramitación de la prórroga solicitada por las empresas y acusando al PP de mantener un “bulo” sobre el cierre previsto.

“Querido Pedro, muchas gracias porque el bulo de la central nuclear también se le ha caído a Guardiola. Esta semana hemos sabido que el Gobierno está tramitando su prórroga y se prorrogará si se hace con criterios de seguridad”, dijo Gallardo.

Sobre la prórroga, el líder de los socialistas extremeños afirmó que está “convencido que se hará y se podrá hacer, pero ¿sabéis para qué queremos la prórroga? Para continuar con el proyecto de la gigafactoría que Guillermo Fernández Vara impulsó”. Pero Sánchez evitó entrar en un debate que, como los casos judiciales, podría tensar aún más su presencia en una campaña ya marcada por la controversia, para evitar abrir el melón de la energía nuclear con sus socios de izquierdas.

Una campaña decisiva con el PSOE a la baja en los sondeos

La precampaña extremeña se presenta como una de las contiendas más delicadas para el PSOE. El adelanto electoral decidido por Guardiola sitúa a los socialistas ante el riesgo de que el PP gobierne dos legislaturas consecutivas por primera vez en la comunidad. Los sondeos apuntan a un retroceso del PSOE, que necesita movilizar al electorado abstencionista para evitarlo.

Sánchez ha previsto al menos tres actos más en Extremadura, en los que tendrá que equilibrar su mensaje entre la línea económica que reivindica y la presión creciente de los casos judiciales que afectan directamente a su partido y a su candidato.

La elección del presidente de eludir todos los asuntos judiciales reflejó una estrategia destinada a evitar que el foco de la campaña se centre en las causas abiertas contra figuras relevantes del PSOE, y mantener separado el siguiente ciclo electoral en las autonomías de la política nacional. Sin embargo, el contraste entre el silencio de Sánchez y la defensa directa de Gallardo sobre su propio procesamiento dejó patente la contradicción interna que atraviesa a los socialistas a las puertas de unas elecciones clave.

Mientras tanto, la pugna con PP y Vox marcará buena parte del debate político en Extremadura, pero el peso de los casos Ábalos, Cerdán y Gallardo seguirá gravitando sobre el PSOE durante toda la campaña. @mundiario

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