¿Por qué el Supremo deja en libertad a Santos Cerdán pese a las revelaciones de la UCO?

El juez excarcela al exsecretario de Organización del PSOE al considerar mitigado el riesgo de destrucción de pruebas, aun cuando el último informe de la UCO detalla una trama de comisiones vinculada a Acciona.
Pedro Sánchez en el Comité Federal del PSOE. / @psoe
Pedro Sánchez en el Comité Federal del PSOE. / @psoe

La libertad provisional del exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, llega en un momento procesal clave. Tras cinco meses en la cárcel de Soto del Real, el magistrado del Tribunal Supremo Leopoldo Puente concluye que la medida excepcional de prisión preventiva ya no se sostiene. La razón central no es una disminución de los indicios —que, según el juez, se han “robustecido”— sino la mitigación del riesgo que justificó inicialmente su encarcelamiento: la destrucción de pruebas.

Los registros realizados la semana pasada en varias empresas vinculadas a la trama, incluidos los de Acciona en Bilbao y Madrid, permitieron incautar documentación y dispositivos que, hasta ahora, se consideraban vulnerables a posibles intentos de ocultación. Con ese material ya asegurado, el juez entiende que la investigación ha avanzado lo suficiente como para sustituir la prisión por medidas cautelares menos restrictivas.

El informe entregado recientemente por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil se ha convertido en una pieza central del caso. Lejos de favorecer a Cerdán, refuerza la tesis de que existía una trama de comisiones del 2 % en adjudicaciones de obra pública, con Acciona como actor clave y la empresa navarra Servinabar como intermediaria. Según los investigadores, más del 75 % de los ingresos de esta empresa provenían de la constructora, y parte de esos fondos habrían beneficiado al exdirigente socialista y a su entorno mediante pagos de alquileres, sueldos y el uso de una tarjeta corporativa.

Sin embargo, en términos jurídicos, la gravedad de los indicios no basta para mantener la prisión preventiva. El juez subraya en su auto que, aunque la investigación ha reforzado las sospechas de delitos como cohecho, organización criminal y tráfico de influencias, la prisión solo puede mantenerse si persisten riesgos concretos de fuga, reiteración delictiva o destrucción de pruebas. Y ninguno de estos, según Puente, permanece en niveles que justifiquen la continuidad de la medida más severa.

El riesgo de destrucción de pruebas, finalmente controlado

Puente había advertido en resoluciones previas de que la excarcelación de Cerdán dependía de la recepción del nuevo informe de la UCO y de que la Policía Judicial completara los registros necesarios. Una vez asegurado ese material, considera que cualquier intento futuro de alterar pruebas sería ya ineficaz. Con esta valoración, el riesgo “aparece ya, como consecuencia de la investigación practicada hasta este momento, seriamente mitigado, habiéndose logrado obtener informaciones que, muy probablemente, hubieran resultado ocluidas o de muy difícil acceso, ―ante posibles intentos de ocultación, alteración o destrucción de sus fuentes ―, y con las que ya se cuenta”.

Además, el magistrado recuerda que el plazo máximo de prisión provisional estaba próximo a agotarse —el 30 de diciembre—, lo que reforzaba la necesidad de revisar su situación antes de llegar al límite legal. El instructor Puente, sin embargo, señala que el resultado de las pesquisas de la UCO “no solo no ha diluido los consistentes indicios de criminalidad con los que ya se contaba en la causa, sino que, muy al contrario, los ha reforzado en buena medida y abierto nuevas líneas de investigación”.

Sobre la posibilidad de reincidencia, el juez destaca que Cerdán no ocupa cargos públicos ni tiene responsabilidades orgánicas en el PSOE, lo que reduce de manera sustancial la capacidad de influir en la obtención de nuevas comisiones o en la manipulación de procedimientos. Además, pese a esos “coincidentes indicios” sobre la comisión de presuntos delitos, su mera existencia “no justifica por sí mismo el mantenimiento de la prisión provisional, incluso cuando, como sucede en este caso, el progreso de la investigación no haya hecho más que confirmar y robustecer dichos indicios”.

En cuanto al riesgo de fuga, Puente señala que no existe un motivo suficiente para temer que el exdirigente socialista pretenda evadir la acción de la justicia. Aunque nunca puede descartarse por completo, considera que medidas como la retirada del pasaporte y las comparecencias quincenales son suficientes para garantizar su disponibilidad ante el tribunal.

Un caso que sigue abierto y una investigación que se intensifica

La salida de Cerdán no supone un alivio judicial, sino un cambio de fase. La investigación ha ganado tracción con el último informe policial, que describe con detalle el papel del exdirigente como “enlace” entre constructoras y el Ministerio de Transportes para asegurar adjudicaciones amañadas. Identifica flujos de dinero, pagos irregulares y beneficios directos para él y su entorno.

Aunque ya no está en prisión, la sólida base indiciaria que describe el Supremo anticipa que el procedimiento seguirá desarrollándose con nuevos registros, declaraciones y análisis documentales. @mundiario

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