El partido que gobierna Angola desde hace 47 años lidera las reñidas elecciones

Uno de los pilares petroleros de África ha librado sus comicios más reñidos, la oposición denuncia fraude y miles de manifestantes salieron a las calles a rechazar los resultados
João Lourenço, presidente de Angola votando en Luanda. / RR.SS.
João Lourenço, presidente de Angola votando en Luanda. / RR.SS.

Otra de las naciones más importante de África se jugó el destino de la democracia en las urnas. Después de las pasadas elecciones en Kenia, le ha tocado a Angola, el segundo mayor productor de petróleo del continente, debatirse entre un linaje político que ha gobernado durante 47 años o una fuerza opositora que ha sido capaz de plantear seriamente un cambio de Gobierno. Por los vientos que soplan parece haber sido la primera opción.

Los resultados provisionales publicados este jueves por la Comisión Nacional Electoral (CNE), acerca del reconteo de votos con el 97 % del escrutinio, da una victoria previsible gracias al liderazgo del Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA), partido en el poder desde la independencia, con el 51,7 % de los votos, frente la formación rival Unión para la Independencia Total de Angola (UNITA), que habría sacado el 44,5 %.

Esta publicación de resultados, parciales y provisionales, ha desencadenado una ola de protestas frente a la aparente victoria absoluta del MLP, un partido de orientación marxista y nacionalista que ha recibido fuertes críticas por no atajar los altos niveles de inflación, que buena parte de la población vive debajo del umbral de la pobreza o los elevados índices del desempleo, especialmente entre los jóvenes.

De acuerdo con la Constitución angoleña, el líder del partido que ha sacado más escaños en la Asamblea Nacional se convierte en el presidente. Dado que el MPLA ha conquistado 120 curules, frente a los 90 de UNITA, el actual presidente, João Lourenço, revalida su mandato en detrimento del único rival que se planteó seriamente como un verdadero contendiente a arrebatarle la victoria, Adalberto Costa Júnior.

La oposición acusa de fraude electoral

El partido rival UNITA, de centroderecha que ha calado en los núcleos urbanos, ha tachado los resultados de “fraude electoral”. El número dos del partido y candidato a la vicepresidencia, Abel Chivukuvuku, había anunciado que su formación ofrecería sus propios resultados, derivados de un recuento paralelo que habrían obtenido a través de los conteos de colegios electorales repartidos en las 18 provincias del país.

“Nuestros centros de escrutinio (...) nos dan claros indicadores provisionales de una tendencia de victoria de UNITA en todas las provincias”, declaró Chivukuvuku a la prensa el miércoles en la noche, cuando se efectuaron los comicios.

Acerca de los números publicados este jueves, Chivukuvuku ha dejado claro que “no son indicadores confiables”. No obstante, se desconoce si UNITA interpondrá algún recurso ante el Tribunal Constitucional, como ocurrió en 2017. De hecho, este enfrentamiento ha sido representado como una recreación de la guerra civil librada entre ambos partidos desde 1975 hasta 2002, en el que, incluso, combatió Lourenço, a diferencia de Costa que no participó en ningún enfrentamiento armado.

Precisamente Costa ha venido advirtiendo de la necesidad de observar de cerca el proceso electoral, en caso de que ocurran irregularidades ante el temor de que MPLA intentara algún tipo de fraude, como ha denunciado ya en el pasado. No obstante, los comicios se realizaron con relativa normalidad, pese a que la comisión de observación de los países lusofonos detectó que más de dos millones y medio de personas fallecidas están inscritas todavía en el padrón electoral, según El País.

Dos Santos gobernó durante casi cuatro décadas

Las cifras, pendientes de que finalice el recuento y los resultados sean publicados en los próximos días, otorgan a Lourenço su segundo mandato de cinco años, consecutivos, en el que extiende aún más la hegemonía del MPLA, que ha gobernado el país desde su independencia de Portugal en 1975, pese a que estas se perfilaban como unas elecciones especialmente reñidas.

Lourenço llegó a la presidencia de Angola en 2017, tras la retirada del su mentor e histórico mandatario de la República, José Eduardo dos Santos, que gobernó la nación petrolera con mano dura desde 1979 hasta 2017, siendo apenas el segundo presidente en más de 40 años, lo que le convirtió en el segundo jefe de Estado más longevo del continente, solo detrás de Teodoro Obiang en Guinea Ecuatorial, que llegó al poder el mismo año y ahora se alza como el líder no monárquico con el mandato más largo del mundo aún en el cargo, con 43 años.

Dos Santos falleció recientemente (julio) en Barcelona, a los 79 años de edad, donde se había exiliado en su retiro en 2017 para ceder el testigo a Lourenço, que ganó con el 61 % de los votos. @mundiario

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