Un millón de euros al día: las claves de la multa impuesta por la justicia europea a Polonia

Mateusz Morawiecki, primer ministro de Polonia y Ursula Von Der Leyen, presidenta de la Comisión Europa.
Mateusz Morawiecki, primer ministro de Polonia y Ursula Von Der Leyen, presidenta de la Comisión Europa. / ec.europa.eu
El Tribunal de Justicia de la UE obliga a Varsovia a pagar la millonaria suma a la Comisión Europea por no paralizar las actividades de la sala disciplinaria de su Tribunal Supremo.
Un millón de euros al día: las claves de la multa impuesta por la justicia europea a Polonia

Polonia tendrá que pagar un millón de euros al día a la Comisión Europea. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha impuesto este miércoles una multa récord a Varsovia por no paralizar las actividades de la sala disciplinaria del Tribunal Supremo polaco, un órgano todopoderoso que, según Bruselas, vulnera la independencia judicial.

La máxima corte europea ha tomado la decisión al estimar que Polonia ha ignorado un reclamo realizado el pasado mes de julio: suspender de forma provisional la sala disciplinaria del Supremo polaco, hasta que el TJUE se pronunciara de forma definitiva sobre el caso. El objetivo: evitar causar un “perjuicio grave e irreparable” al orden jurídico del bloque comunitario.

Controvertida corte disciplinaria

El Tribunal europeo dictó la suspensión cautelar de la controvertida corte disciplinaria -instaurada en febrero de 2020-, tras constatar que dicha sala, entre otras cuestiones, puede sancionar a los jueces que apliquen la primacía del derecho europeo o eleven cuestiones prejudiciales ante el TJUE, un hecho que supone una amenaza para la independencia judicial en el país. Los magistrados polacos, además, han considerado que el organismo es una herramienta para presionarlos a fallar a favor del Gobierno.

“La mera existencia de disposiciones nacionales que permitan que el sistema disciplinario sea utilizado como sistema de control político del contenido de las resoluciones judiciales puede suscitar dudas en el ánimo de los justiciables y de los demás Estados miembros en cuanto a la independencia de los órganos jurisdiccionales nacionales, lo que podría ocasionar un perjuicio grave e irreparable”, argumentaba el TJUE en el auto publicado en julio.

Sanción diaria a partir de la notificación

Polonia, por su parte, ha insistido en que trabaja en una nueva reforma (que estaría lista antes de que acabe el año), que incluiría entre sus cambios la supresión del régimen disciplinario denunciado por Bruselas. La Comisión Europea, en el otro extremo, cree que Varsovia ha elegido ignorar sus órdenes, por lo que en septiembre recurrió de nuevo al Tribunal europeo para reclamar una multa diaria lo suficientemente elevada como para convencer a su díscolo vecino del Este de cumplir las medidas cautelares.

En el auto de este miércoles, la justicia europea ha fijado dicha cifra en un millón de euros diarios desde el momento de la notificación y hasta que el Estado miembro cumpla con las medidas cautelares dictadas en julio o hasta que el Tribunal con sede en Luxemburgo dicte sentencia definitiva sobre el caso abierto.

El vicepresidente del Tribunal europeo ha asegurado que considera necesario “reforzar” las medidas provisionales dictadas en julio con una sanción económica diaria “para disuadir a Polonia de que persista con el retraso de la suspensión del régimen disciplinario” y para impedir que el pulso polaco lesione “al ordenamiento jurídico de la Unión Europea y, por consiguiente, a los derechos que el Derecho de la Unión confiere a los individuos y a los valores en los que se basa la Unión, en particular el del Estado de Derecho”.

Crisis entre Polonia y la UE

La multa llega en un clima cada vez más tenso entre la Unión Europea y Polonia, con una crisis que ha escalado a niveles impensables a raíz de un fallo del Tribunal Constitucional polaco. La sala dictaminó el pasado 7 de octubre que varios artículos de los tratados del bloque comunitario eran “incompatibles” con su Constitución, lo que dejó al país al borde de la ruptura legal con Bruselas: el veredicto enterraba la primacía del derecho comunitario sobre el derecho nacional de los Estados miembros, uno de los pilares principales de la UE.  

El fallo constitucional polaco abrió la puerta a un enfrentamiento entre el primer ministro de Polonia, Mateusz Morawiecki, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, que en una sesión ante el Parlamento Europeo amenazó con retener los fondos europeos para la recuperación pospandemia a Varsovia. Junto a Hungría (el otro socio rebelde de la UE), Polonia es uno de los pocos países cuyo plan (que contempla fondos por 36.000 millones de euros entre subvenciones y préstamos) no ha recibido luz verde por parte de Bruselas. 

“Tercera guerra mundial”

El choque supone el último capítulo de una batalla abierta desde hace años: las dos partes han protagonizado una intensa disputa desde que el partido nacionalista Ley y Justicia llegó al poder en 2015.

Ante las sanciones, Varsovia ha amenazado con disparar su “artillería política” contra Bruselas, lo que incluso ha despertado las alertas entre los socios por un eventual Polexit: un divorcio del bloque comunitario similar al que ya sacó adelante el Reino Unido.

“Si comienzan la tercera guerra mundial, vamos a defender nuestros derechos con cualquier arma que esté a nuestra disposición”, dijo en una entrevista con el diario británico Financial Times Morawiecki, cuya Administración ya ha amenazado con utilizar el poder de veto para bloquear la legislación en asuntos clave para la UE, como la migración o el cambio climático. @mundiario 

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