Junts dinamita la legislatura con un veto masivo a todas las leyes del Gobierno
La portavoz Nogueras acusa a Sánchez de “malbaratar una oportunidad histórica” y advierte de que, sin los siete diputados de los independentistas para apoyar las 25 leyes en tramitación, “la legislatura queda bloqueada”.
La ruptura entre Junts per Catalunya y el Ejecutivo de Pedro Sánchez se ha concretado. En una rueda de prensa sorpresa que ha levantado mucha expectación, la portavoz de la formación en el Congreso, Míriam Nogueras, declaró que la legislatura “está bloqueada” y que su grupo vetará todas las leyes impulsadas por el Gobierno. El anuncio supone un giro radical en la relación entre el independentismo catalán y el PSOE, apenas un año después de que ambos partidos sellaran el acuerdo de investidura que permitió a Sánchez continuar en La Moncloa.
Según Nogueras, más de medio centenar de iniciativas legislativas quedarán paralizadas, salvo aquellas en las que Junts ha logrado introducir sus demandas. “No habrá más colaboración, ni más negociación. Ya no hay margen. Cero”, subrayó la diputada, que acusó al PSOE y a Sumar de incumplir los compromisos alcanzados durante meses de diálogo con mediación internacional.
Junts ha presentado enmiendas a la totalidad a 25 proyectos de ley en tramitación y anunció que votará en contra de otras 21 que se encuentran en la recta final de su aprobación. El veto alcanza también las nuevas propuestas del Consejo de Ministros y los futuros Presupuestos Generales del Estado, cuya presentación queda ahora en el aire. “Sánchez debería explicar cómo va a seguir gobernando. Y no lo ha hecho”, advirtió Nogueras.
El bloqueo afecta a normas clave como la Ley de Familias, la Ley de Industria y Autonomía Estratégica, la Ley del Sistema Universitario, la Ley de Comercio Exterior en materia de Defensa o la de Inclusión Social de Personas con Discapacidad. Solo unas pocas iniciativas —como la de Atención a la Clientela o la de Economía Social— contarán con el respaldo de Junts, al recoger reivindicaciones específicas del partido catalán.
Desde el Gobierno, fuentes oficiales respondieron con un mensaje de calma y conciliación: “mantenemos la mano tendida”. Aseguraron además que las medidas comprometidas “se han cumplido o están en vías de cumplimiento”. Sin embargo, en Junts aseguran que no han recibido ninguna señal ni contacto de La Moncloa desde la ruptura formal.
Las razones de la ruptura: incumplimientos y desconfianza
Nogueras justificó el veto “total” acusando al PSOE de no cumplir los acuerdos firmados, entre ellos la aplicación de la ley de amnistía, el reconocimiento del catalán en Europa o el traspaso de competencias de inmigración a la Generalitat. También denunció la “paralización” de otras promesas, como la ley contra la multirreincidencia, la de okupación, la de cajeros automáticos en zonas rurales o los compromisos presupuestarios pendientes.
“El PSOE ha malbaratado una oportunidad histórica después de 19 reuniones en el extranjero. Sánchez prefiere aferrarse al poder que cumplir con Cataluña”, afirmó la portavoz. Para Junts, la legislatura “ha llegado a su fin de facto”, y ahora el Gobierno solo podría aprobar leyes mediante acuerdos con PP o Vox, un escenario políticamente improbable para el bloque progresista.
La ruptura llega apenas unos días después de que el 87 % de las bases de Junts ratificaran la decisión de retirar su apoyo al Gobierno, confirmando la estrategia del expresident Carles Puigdemont de ejercer una presión máxima sobre La Moncloa. Con solo siete escaños, Junts es decisivo para mantener la mayoría parlamentaria que sostiene a Sánchez, por lo que este bloqueo convierte la legislatura en un campo minado.
Una legislatura en punto muerto
Nogueras, mano derecha del expresidente catalán, resumió la nueva postura de su partido con contundencia: “Incumplir con Cataluña tiene consecuencias, e intentar gobernar España en contra de Cataluña, también”. Su mensaje no deja margen para interpretaciones: Junts se aparta por completo del bloque de investidura y deja al Gobierno en una posición de extrema fragilidad.
El anuncio de Junts no solo supone el mayor desafío político al Ejecutivo desde su reelección, sino que marca el inicio de una etapa de bloqueo institucional que podría paralizar la agenda legislativa y poner en riesgo la estabilidad de la legislatura. Aunque desde el Gobierno insisten en el diálogo, la formación de Puigdemont considera “agotada” cualquier vía de entendimiento.
Con el veto catalán activado, el horizonte político en Madrid se complica: los próximos meses estarán marcados por la incertidumbre, el pulso parlamentario y la búsqueda desesperada de apoyos alternativos. En palabras de Nogueras, “la legislatura está en punto muerto. Ahora le toca a Sánchez decidir si quiere seguir gobernando o seguir resistiendo”. @mundiario





