¿Por qué Junts acusa a Illa de la crisis de Rodalies? El president resiste el cese de Paneque
La crisis de Rodalies ha dejado de ser únicamente un problema de transporte para convertirse en un test de liderazgo político. Tras varios días consecutivos de incidencias graves, interrupciones del servicio y déficits de información a los usuarios, Junts ha dado un paso más en su estrategia y ha situado directamente al president de la Generalitat, Salvador Illa, como responsable último de la situación por no cesar a la consellera de Territorio, Sílvia Paneque.
El Govern, en cambio, mantiene una posición de cierre de filas y sostiene que el debate sobre responsabilidades políticas no puede anteponerse a la gestión de la emergencia.
Hasta ahora, la presión política se concentraba en Paneque, señalada como máxima responsable de la gestión de Rodalies desde la Generalitat. Sin embargo, el endurecimiento del discurso de Junts marca un punto de inflexión. Los posconvergentes consideran que la negativa de Illa a relevar a la consellera convierte al propio president en corresponsable de lo que define como “la mayor crisis de transporte vivida en Cataluña” en décadas.
Este cambio de enfoque se produce en un contexto delicado: Illa se encuentra de baja médica y ha delegado funciones en el conseller de Presidència, Albert Dalmau. Para Junts, esta circunstancia no atenúa la responsabilidad política del jefe del Executiu, especialmente tras un fin de semana en el que la situación de Rodalies se agravó con suspensiones del servicio y mensajes contradictorios a los usuarios.
Pese a elevar el tono, Junts evita por ahora dar el salto a una moción de censura, consciente de que no dispone de los apoyos necesarios. La presión se mantiene, por tanto, en el terreno discursivo y simbólico, buscando erosionar la autoridad política del president más que forzar un desenlace inmediato.
El Govern y el PSC: prioridad a la gestión, no a las dimisiones
Frente a esta ofensiva, el Govern y el PSC han optado por una estrategia de contención. La consigna es clara: “no es el momento de hablar de dimisiones”. Desde la dirección socialista se insiste en que la prioridad absoluta debe ser restablecer el servicio con las mínimas incidencias posibles y garantizar el derecho a la movilidad en condiciones de seguridad.
El Ejecutivo defiende que, desde el inicio de la crisis, los responsables políticos han estado centrados en la gestión y en exigir soluciones a los operadores ferroviarios y a las infraestructuras estatales implicadas, como Renfe y Adif. La comparecencia prevista en el Parlament de Paneque, Dalmau y la consellera de Interior, Núria Parlon, se presenta como el espacio institucional para rendir cuentas sin precipitar decisiones políticas.
El mensaje del PSC apunta a una secuencia clara: primero la normalización del servicio, después la evaluación política. Cualquier otro enfoque, sostienen, podría interferir en la capacidad de respuesta inmediata ante una red ferroviaria tensionada.
En este contexto, ERC ocupa una posición intermedia en este tablero. Por un lado, mantiene la exigencia de dimisiones tanto en la Generalitat como en el Gobierno central, señalando a Paneque y al ministro de Transportes, Óscar Puente. Por otro, evita situar a Illa en el centro de la diana política, en parte por su baja médica y en parte por una estrategia que prioriza la estabilidad institucional.
Los republicanos insisten en que la continuidad de Paneque no condiciona las negociaciones presupuestarias ni su relación con el PSC, aunque exploran vías de presión política alternativas si el president mantiene su respaldo a la consellera. Esta posición revela un equilibrio complejo: marcar perfil propio ante el descontento social por Rodalies sin romper los puentes necesarios para la gobernabilidad.
⭕DIRECTO | Sílvia Paneque, portavoz del Govern, comparece desde Barcelona para abordar los problemas de Rodalies:
— RTVE Noticias (@rtvenoticias) January 26, 2026
"Entiendo perfectamente el enfado de los ciudadanos (...) Nosotros también estamos indignados, no es tolerable" #Canal24Horas
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El debate estructural: inversiones, modelo y traspaso de Rodalies
Más allá de las responsabilidades inmediatas, la crisis ha reactivado un debate de fondo sobre el modelo ferroviario en Cataluña. Junts acusa al PSC de haber tolerado durante años una desinversión estructural en Rodalies y defiende como única salida viable un traspaso integral del servicio a la Generalitat, sin participación de Renfe.
En este punto, el choque con ERC es evidente. El acuerdo entre socialistas y republicanos para una empresa mixta con mayoría de Renfe es cuestionado por Junts, que lo considera insuficiente para garantizar un servicio fiable. La comparación con el funcionamiento de Ferrocarrils de la Generalitat, que ha mantenido la normalidad pese a las inclemencias meteorológicas, se utiliza como argumento para reforzar esta crítica.
La negativa de Illa a cesar a Paneque no es solo una decisión de gestión, sino una apuesta política que busca transmitir estabilidad y control en un momento de alta tensión. Para Junts, en cambio, esta resistencia refuerza la idea de que el president asume en primera persona el coste de la crisis de Rodalies. @mundiario


