Un cuadro doloroso aún sin explicación mantiene a Salvador Illa bajo vigilancia intensiva

Los especialistas han excluido patologías graves de origen vascular, traumático o tumoral, pero aún no han logrado identificar el motivo exacto del cuadro.
Salvador Illa en su discurso de la Diada de Cataluña. / RR.SS.
Salvador Illa en su discurso de la Diada de Cataluña. / RR.SS.

La preocupación en el entorno institucional catalán se mantiene desde que Salvador Illa fue trasladado de urgencia el pasado sábado al Hospital Vall d’Hebron de Barcelona. El president presentó un dolor intenso y una pérdida de fuerza progresiva en las piernas que, a pesar de los estudios realizados, continúa sin diagnóstico definitivo. Casi dos días después, Illa permanece en la unidad de cuidados intensivos, aunque estable, mientras los equipos médicos avanzan con nuevas pruebas para determinar el origen de su sintomatología.

La cronología del episodio comenzó la noche del viernes, cuando Illa empezó a notar molestias en las piernas. Aun así, trató de mantener su rutina deportiva a primera hora del sábado, una costumbre muy arraigada en su día a día cuando la agenda lo permite. El dolor, sin embargo, fue a más y pronto se sumó una pérdida de sensibilidad y movilidad. A pesar de ello, participó en un acto institucional en Ascó a media mañana, pero el empeoramiento acelerado llevó a activar el Sistema de Emergencias Médicas, que lo trasladó directamente al Vall d’Hebron.

El protocolo hospitalario de urgencias se activó de inmediato. Los especialistas realizaron un angioTAC para descartar obstrucciones o eventos vasculares graves como un ictus, aneurismas o estrechamientos de arterias. Posteriormente, una resonancia magnética —repetida horas más tarde— permitió descartar también lesiones traumáticas o tumorales. La jefa de Neurología, Patricia Pozo, fue contundente en su comparecencia del domingo: “No ha tenido un ictus”. Es uno de los pocos elementos en los que los facultativos han podido ofrecer certeza.

Aunque no existen conclusiones firmes, tanto la doctora Pozo como otros responsables del hospital han señalado que la pérdida de fuerza podría deberse a un proceso inflamatorio localizado en la zona lumbar. Este tipo de afección podría explicar el dolor y los déficits motores, aunque aún no se ha identificado el mecanismo que lo ha desencadenado. Según los especialistas, no sería un cuadro excepcional; han visto casos similares en otros pacientes y destacan que la evolución suele ser positiva con tratamiento y rehabilitación intensiva.

En cuanto a la capacidad motora del president, los médicos se muestran prudentes. Los exámenes realizados apuntan a que podría caminar, pero el dolor lo impide. La prioridad ahora es controlar la inflamación, monitorizar los parámetros neurológicos y evitar complicaciones asociadas a la debilidad muscular repentina. Illa ha mostrado mejoría en la sensibilidad y ya tolera la ingesta de líquidos. Según fuentes del hospital, se encuentra animado y ha podido comunicarse con normalidad. En un breve mensaje publicado en la red X, él mismo aseguró que está “bien y con ánimos”, agradeciendo el trabajo del personal sanitario y las muestras de apoyo recibidas.

Si la evolución continúa siendo favorable, los médicos prevén que pueda abandonar la UCI en las próximas horas para ingresar en una unidad especializada en lesiones medulares. Allí iniciaría un proceso de rehabilitación intensiva que podría prolongarse al menos dos semanas. La recuperación incluirá fisioterapia, ejercicios de fortalecimiento y terapia ocupacional destinada a restablecer la funcionalidad de las extremidades inferiores. Durante este tiempo tendrá que suspender toda actividad oficial.

La situación ha activado el mecanismo previsto en la normativa institucional catalana para sustituir temporalmente al president. Al no haber vicepresidente ni conseller en cap, las funciones recaen en el responsable de Presidencia, Albert Dalmau. Él presidirá el Consell Executiu y asumirá las tareas inaplazables, entre ellas la sesión de control parlamentaria prevista para la próxima semana.

A falta de un diagnóstico definitivo, la prioridad sigue siendo la misma: estabilizar al president y avanzar en un estudio médico que, de momento, mantiene más incógnitas que certezas. Los facultativos insisten en que lo fundamental ahora es la prudencia y la observación continua de la evolución clínica. @mundiario

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