El Gobierno señala a los ultras por la violencia en Torre Pacheco, pero carga contra el PP
La reciente oleada de violencia en Torre Pacheco, donde grupos organizados han protagonizado disturbios contra inmigrantes magrebíes tras una brutal agresión a un jubilado, ha abierto un nuevo frente político en España. El Gobierno de Pedro Sánchez ha reaccionado a la primera de cambio acusando directamente a Vox de alentar discursos de odio y señalando al Partido Popular por su ambigüedad ante la ultraderecha. La crisis social en la localidad murciana ha devenido así en una crisis política nacional, donde el foco no sólo está puesto en los hechos, sino en la narrativa que los precede y alimenta.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha ofrecido su diagnóstico: “es consecuencia de lo que estamos viendo últimamente de los discursos de la ultraderecha en cierta medida y desgraciadamente avalados por la derecha al no poner en tela de juicio suficientemente a esta ultraderecha”. En declaraciones a Cadena SER y TVE, Marlaska ha acusado a Vox de fomentar un clima que “pone en riesgo la convivencia” y ha criticado la falta de una condena firme por parte del PP. El ministro ha advertido de que “no se puede llamar a la caza de inmigrantes y que no pase nada”, subrayando la responsabilidad política de quienes alimentan ese discurso, aunque sea de forma indirecta.
Los datos aportados por Interior desmienten, según el Gobierno, la supuesta relación entre inmigración y delincuencia que difunden ciertos sectores. Marlaska ha señalado que los disturbios de este fin de semana fueron protagonizados por “grupos organizados” movilizados a través de redes sociales, lo que confirma, en su opinión una planificación coordinada con fines violentos.
El ministro de Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha ido un paso más allá, al afirmar que “el PP o bien ha dicho poco o ha encabezado la manifestación” donde se desataron los disturbios. En un acto en San Fernando de Henares, López ha señalado directamente a la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso como ejemplo de “populismo extremo” que “envenena la convivencia”. “Repasa usted la hemeroteca y verá decenas de mensajes xenófobos, decenas de mensajes contra los inmigrantes y contra un Gobierno que, según ella, abre las puertas sin ningún control”, lanzó el, además, secretario general del PSOE de Madrid.
El PSOE se blinda con la denuncia a Vox
En paralelo al pronunciamiento de sus ministros, el PSOE ha pasado a la acción legal. El secretario general de los socialistas murcianos, Francisco Lucas, ha presentado una denuncia ante la Fiscalía contra José Ángel Antelo, líder de Vox en la región, por un presunto delito de odio. Lucas acusa a Antelo de haber alentado, mediante sus declaraciones, la violencia desatada en Torre Pacheco. “Basta de normalizar esta situación. No puede quedar impune”, ha afirmado a través de redes sociales.
Esta denuncia se suma a la que presentará Podemos, que ha anunciado acciones legales contra Antelo y contra el líder nacional de Vox, Santiago Abascal. Pablo Fernández, secretario de Organización del partido morado, ha calificado los hechos como “terrorismo racista de extrema derecha” y ha denunciado “racismo institucional” ante la supuesta impunidad con la que habrían actuado los agresores.
La estrategia del Gobierno no es sólo reactiva, sino también política: aprovechar la crisis para diferenciarse claramente del PP y para dibujar a la derecha como cómplice —por omisión o por cálculo electoral— del discurso ultraderechista. En ese sentido, las recientes declaraciones del número dos del PP, Miguel Tellado, elogiando el “sentido de Estado” de Vox, han sido interpretadas por el Ejecutivo como una prueba de esa connivencia. @mundiario


