Formoso aspira a controlar su sucesión con el candidato que fracasó en las elecciones

Valentín González Formoso. / PSdeG
Valentín González Formoso. / PSdeG
Desde su mínimo histórico de escaños, el PSOE se cree en condiciones de proclamar que en Galicia solo habrá cambio cuando lo lidere el PSdeG, lo que excluye al BNG como alternativa al PP, algo difícil de justificar con los actuales datos de unos y de otros.
Formoso aspira a controlar su sucesión con el candidato que fracasó en las elecciones

El próximo 27 de abril marcará un hito para el PSdeG -PSOE con la celebración del congreso extraordinario, donde Valentín González Formoso dejará la secretaría general, con la intención de ceder el testigo a José Ramón Gómez Besteiro. Este último, que fracasó con su candidatura en las pasadas elecciones autonómicas, cuenta sin embargo con el respaldo tanto de la dirección autonómica como de Ferraz.

Sin embargo, la trascendencia de esta elección no recae únicamente en los líderes, ya que la militancia tiene la última palabra. El proceso incluirá, por tanto, primarias programadas para el 7 de abril, permitiendo la participación de candidatos interesados en la secretaría general.

El anuncio del congreso extraordinario, aunque previsto, ha sido hasta ahora la principal novedad del comité nacional del PSdeG, reunido para analizar los frustrantes resultados de las recientes elecciones autonómicas. Este comité, siendo el máximo órgano del partido entre congresos, permite la participación de los asistentes y la presencia de la prensa durante el discurso del secretario general.

Valentín González Formoso, al anunciar su decisión de renunciar al cargo para facilitar la unificación del liderazgo bajo Besteiro, centró su intervención en la reciente contienda electoral del 18 de febrero y la necesidad imperante de redirigir el curso del partido.

González FormosoReconoció que los resultados de las autonómicas fueron "malos" y destacó las dificultades previas del PSdeG, siendo la tercera fuerza con un candidato relativamente nuevo. Atribuyó parte del revés electoral a la estrategia del PPdeG, que adelantó las elecciones con la intención de socavar el proyecto socialista.

La campaña, según Formoso, se vio afectada por una creciente polarización impulsada por el BNG y el PP, hasta reducir el PSOE a nueve escaños.

Desde su mínimo histórico de parlamentarios, el PSOE se cree en condiciones de proclamar que en Galicia solo habrá cambio cuando lo lidere el PSdeG, lo que excluye al BNG como alternativa al PP, algo difícil de justificar con los actuales datos de unos y de otros. La alternativa de Formoso sería la formación de un proyecto galleguista y un "proyecto de país".

La llamada de Formoso a elegir al mejor candidato, darle tiempo para desarrollarse y trabajar hacia un proyecto coherente y leal destaca la importancia de la cohesión interna en un momento crucial para el PSdeG. @mundiario

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