Feijóo, Évole y la construcción de la mentira de verdad

Alberto Núñez Feijóo y Jordi Évole. : La Sexta
Alberto Núñez Feijóo y Jordi Évole. / La Sexta

Sigmundur Gunnlaugsson se levantó en mitad de la grabación, cuando, incómodo por una serie de preguntas sobre su relación con una empresa citada en los famosos papeles de Panamá, no pudo soportar la vergüenza. Dimitió de forma inmediata.

Feijóo, Évole y la construcción de la mentira de verdad

Hay que reconocer que Alberto es una máquina de fingir. A veces creo que está muerto y solo se hace el vivo, como los burundús de los Chipiritifláuticos. Todo es posible en la Galicia de la narcogaita y la Santa Compaña, donde se une la tradición más oscura con las aficiones más blancas, donde traficar con tabaco es cosa común por tapar lo de la coca, que es cosa nostra. La ambigüedad castresa es el arte de que puedes preguntar lo que quieras que te vas a enterar de lo que a mí se me ponga en los nísperos. Y casi lo consigue el Príncipe de la Gaviota. Digo casi, que no es lo mismo que te pregunte Sáenz de Buruaga que Cocodrilo Jordi. Mucha retranca y mucho no subir y no bajar y todo lo contrario en un arpegio absurdo de contradicciones insultantes que pretenden, sin conseguir, la idiotez del interlocutor en general y de la audiencia en particular. Pero llegó el momento y sí, fue un gran momento, y aquellos ojos destilaron inseguridad, aprensión, terror y por instantes algo que yo confundí con puro odio. Cosas mías, quiero pensar, pues después de todo no es el final de nada, sino preguntitas de un preguntón toca pelotas. Quién iba a pensar que el secuestro del libro "Fariña" pudiera acabar con lo que puede acabar. Caminiños entre o millo, adiós para siempre adiós...

Tengo que reconocer que disfruté como un señor bajito. Es lo que tiene ver jugar a dos zorros una partida de póquer. Se aprecia desde la barrera lo que ninguno de ellos percibe en su totalidad: puede intentar mentir uno y el otro requebrar, usar humo y amagar hiperbólicas maniobras de entretenimiento, pero la escena en su totalidad explícita claramente la verdad. Y menuda verdad. Terrible, cruda y brutal verdad. ¡Hasta dónde hemos caído y en qué poco tiempo en nuestra joven democracia!

Tengo dos preguntas. La primera es de cajón: ¿Jordi consiguió mostrarnos algo nuevo? ¿Nadie conocía en Galicia las amistades peligrosas de Alberto? Caben dos opciones: los inocentes somos nosotros o lo es Feijóo, que advierte, con un par, que no sabía de dónde sacaba Marcial la pasta para pagar los yates y los lujos asiáticos, por más que el jeto del narco saliera en la prensa y se publicaran más de cien noticias sobre sus andanzas mariñeiras antes del romance. En fin, que hay que ser muy despistado para no percatarse de que Marcial sacaba todo lo negro que tenía de todo lo blanco que vendía.

La segunda pregunta es más complicada de contestar: ¿tendrá alguna consecuencia política el bochornoso espectáculo que tuvimos que contemplar todos los gallegos? ¿Se acuerdan de aquella famosa entrevista al Primer Ministro de Islandia? Sigmundur Gunnlaugsson se levantó en mitad de la grabación, cuando, incómodo por una serie de preguntas sobre su relación con una empresa citada en los famosos papeles de Panamá, no pudo soportar la vergüenza. Dimitió de forma inmediata. ¿Alguien percibió algún atisbo de vergüenza en la actitud, las palabras, los gestos o la mirada de Alberto? ¿Alguien sueña con un arranque de honestidad de Feijóo presentando su dimisión? ¿Quizás avergonzado al tomar conciencia en público de que un Presidente no tiene legitimidad moral alguna si lleva sobre sus espaldas semejante historial de relaciones "cercanas" con criminales? Ya. Que no es delito tener amigos da fariña. No, Alberto Núñez Feijóo no cometió ilícito legal por mantener una amistad con un narcotraficante conocido por todos menos por él, según dice, pero perdió la decencia al reconocer semejante error y no abandonar la política.

Y otra pregunta, de regalo, que es la tercera: ¿de qué hablarían estos dos tipos metidos en un yate a toda pastilla y dibujando blancas estelas en la mar? ¿Quizá de los debates de La Clave? @mundiario

DESPLIEGUE DE MUNDIARIO SOBRE LA ENTREVISTA DE ÉVOLE A FEIJÓO:

 

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