Feijóo abre la puerta a ampliar los delitos que lleven a la expulsión de migrantes “regulares”
En plena pugna política con la extrema derecha y en un contexto europeo donde los partidos conservadores endurecen sus posiciones en materia migratoria, Alberto Núñez Feijóo ha decidido reforzar su discurso de firmeza. En una entrevista televisiva en Cuatro, el presidente del Partido Popular planteó un giro en la política migratoria de su formación que pone el foco en la “seguridad” y vincula directamente inmigración y delincuencia.
Feijóo propone una reforma legal de calado: sugiere que ciertos delitos cometidos por inmigrantes con residencia legal puedan derivar en su expulsión, modificando los actuales criterios del Código Penal, que ya contempla la deportación en algunos casos con penas superiores a un año de prisión. “Debemos de replantearnos si determinados delitos que hoy no dan lugar a la expulsión deben de dar lugar en el futuro”, dijo el líder de la oposición, que llama una “reflexión” sobre qué delitos deben habilitar esa medida, sin precisar cuáles.
Esta propuesta supone una ruptura con el principio de proporcionalidad que actualmente rige las decisiones judiciales en materia de expulsión. La legislación vigente permite al juez valorar circunstancias personales del inmigrante, como su arraigo, la unidad familiar o la situación humanitaria, para decidir si procede o no su deportación. De aplicarse el modelo de Feijóo, estos factores podrían verse relegados en favor de un enfoque más automático y punitivo.
El giro discursivo del PP llega en un momento en el que las fuerzas conservadoras en Europa endurecen sus políticas migratorias, presionadas por el ascenso de la extrema derecha. Aunque Feijóo evita hablar de “deportaciones masivas” como Vox —que recientemente propuso expulsar a millones de personas, incluidas de segunda generación nacidas en España—. La ponencia del último congreso del PP ya introdujo medidas como la desvinculación del empadronamiento de los beneficios sociales no contributivos o la condición del conocimiento del idioma castellano para acceder a la residencia de larga duración.
El PP endurece su discurso migratorio para confrontar con Vox
Feijóo insiste en que “la inmigración irregular no puede producir derechos, no puede producir garantías y no es una forma de entrar en los programas sociales” y que “la política de fronteras debe ser contundente”. Defiende que su propuesta está en consonancia con las tendencias normativas en otros países de la Unión Europea. La jurisprudencia tanto del Tribunal Supremo como del Tribunal Constitucional español ha sido clara en la defensa del principio de proporcionalidad y de la protección del derecho a la vida familiar y al arraigo.
Desde un punto de vista jurídico y social, la iniciativa del líder del PP abre un debate complejo: ¿hasta qué punto debe el sistema penal español vincular la situación migratoria a la comisión de delitos? ¿Se corre el riesgo de establecer un régimen jurídico dual que sancione de forma más severa a quienes no son ciudadanos españoles?
Feijóo subraya que “el inmigrante no ha nacido con el ADN de la violencia y la delincuencia”, pero matiza que en España “no se puede mirar para otro lado”. Su mensaje, además, combina la apelación a la integración con una exigencia de cumplimiento estricto de la legalidad y de “aceptar los valores y la cultura” españoles. El fondo del mensaje es claro: el PP se posiciona como partido de orden y firmeza, en un intento por disputar a Vox la bandera de la seguridad y el control migratorio.
Sin embargo, este endurecimiento también conlleva riesgos: estigmatizar a colectivos enteros, reducir los márgenes de inclusión y cuestionar principios constitucionales como la igualdad ante la ley. @mundiario



