El exjefe de gabinete de Ribera admite contactos con Koldo García, pero niega la trama de hidrocarburos
La investigación judicial sobre el fraude en el sector de los hidrocarburos sigue avanzando en el terreno de los contactos entre la presunta trama empresarial y los niveles más próximos al poder político. En ese contexto, la comparecencia como testigo de Marc Pons, exjefe de gabinete de la entonces ministra de Transición Ecológica Teresa Ribera, ha servido para fijar una línea de defensa que pasa por reconocer los encuentros, pero también los desvincula de cualquier gestión irregular.
Pons ha admitido ante el juez haber mantenido “cuatro o cinco” reuniones con Koldo García, exasesor del entonces ministro de Transportes José Luis Ábalos e imputado en la causa. El reconocimiento no es menor, dado que esas fechas coinciden con momentos clave de la tramitación de la licencia como operadora mayorista de hidrocarburos de Villafuel, empresa señalada como instrumento de un fraude que la Audiencia Nacional ha llegado a cifrar en más de 220 millones de euros.
Sin embargo, el testimonio del exalto cargo se ha apoyado en que los contactos existieron, pero no tuvieron relación con Villafuel ni con su expediente administrativo. Según su versión, la relación con García se enmarcó exclusivamente en el trato habitual entre cargos de confianza de distintos ministerios, especialmente tras una reunión de alto nivel entre Ribera y Ábalos en abril de 2021.
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil interpreta esos contactos de forma distinta. En sus informes, los investigadores sostienen que la presunta trama —liderada por los empresarios Víctor de Aldama y Claudio Rivas— trató de penetrar en varios ministerios clave, entre ellos Transición Ecológica, para agilizar la obtención de la licencia imprescindible para operar en el mercado de hidrocarburos.
Uno de los elementos más llamativos es el envío por parte de Koldo García a Pons de un pantallazo con datos del registro del expediente de Villafuel. Para la UCO, ese gesto sugiere una interlocución previa más sustantiva. Pons, en cambio, sostiene que el mensaje carecía de relevancia operativa y podría estar vinculado a una reunión interministerial, insistiendo además en que no recuerda con detalle la agenda de aquellos días.
Cronología y decisiones administrativas
Un dato relevante que refuerza la prudencia en las conclusiones es el resultado final del procedimiento administrativo. Fuentes del Ministerio de Transición Ecológica sostienen que Villafuel no obtuvo ventajas durante el periodo en el que se produjeron los contactos investigados. De hecho, en diciembre de 2021 se denegó la tramitación por no cumplir los requisitos económicos y no fue hasta septiembre de 2022, cuando la empresa acreditó disponer de los tres millones de euros exigidos, cuando logró la licencia.
La negativa a declarar del empresario Claudio Rivas y la ausencia, por causas logísticas por la nieve que cayó en Madrid, del exjefe de gabinete de Industria Juan Ignacio Díaz Bidart subrayan que la investigación aún está incompleta y que quedan declaraciones clave por producirse. La causa avanza por acumulación de indicios, testimonios y reconstrucciones cronológicas que el juez deberá valorar en su conjunto.
En este escenario, la declaración de Marc Pons no cierra la investigación, pero sí delimita su posición: admite los contactos, asume la cercanía institucional con Koldo García y rechaza de forma explícita cualquier participación en la trama de hidrocarburos. El peso de su testimonio, como el del resto de actores implicados, dependerá ahora de si los indicios documentales y las futuras declaraciones logran confirmar o desmentir esa frontera entre relación institucional y tráfico de influencias. @mundiario


