Las claves de la trama de fraude electoral que compraba votos por correo en Melilla

Policía Nacional. / RR SS.
Policía Nacional. / RR SS.

La red de compraventa de papeletas ofertaba hasta 10.000 votos por correo al partido que apostara por el mejor acuerdo, a través de captadores en zonas de bajos recursos.

Las claves de la trama de fraude electoral que compraba votos por correo en Melilla

La trama de fraude electoral a través de la compra de votos por correo en Melilla, que ha sido desmantelada por la Policía Nacional, ha sacado a la luz una compleja estructura criminal que, según fuentes judiciales, ha tenido un modus operandi tan particular que no se había visto antes en los escándalos del voto a distancia que ya habían salpicado la escena política de la ciudad autónoma en los últimos años.

Las detenciones y los registros a domicilios se saldaron este martes con 10 personas arrestadas, entre personas de bajos recursos económicos, pequeños delincuentes que trapicheaban con hachís, un cargo público y familiares de dirigentes políticos. Entre los detenidos se encuentran un yerno de Mustafá Aberchán, líder de Coalición por Melilla (CpM), así como el número tres de la candidatura y actual consejero de Distritos, Juventud y Participación Ciudadana, Mohamed Ahmed Al-Lal.

Cada uno de los implicados está siendo investigado por sus vínculos con esta red que tenía por objetivo la compraventa de miles de votos para las elecciones municipales y autonómicas, de este mismo domingo. Los votos no eran recopilados para un partido en particular, sino para el mejor postor. Según detallan fuentes de la investigación, estaban reservados para el cliente que mejor pagara, y las pesquisas han desvelado que, de los 11.707 votos solicitados por correo en Melilla, al menos 10.000 estaban bajo el control de la trama, mientras que apenas el 10 % se tratan de las papeletas que corresponden a ciudadanos que ejercieron el sufragio.

La mayoría de los arrestados son delincuentes con crímenes menores, que ocupaban los puestos más bajos de la trama de fraude electoral, y que supuestamente se dedicaban a la recolección de votos por correo, para luego subastarlos entre los partidos. Primero, los detenidos captaban a votantes dispuestos a vender su sufragio a cambio de cantidades que oscilaban entre los 50 y los 200 euros.

La red captaba votos en barrios de bajos recursos

Los arrestados captaban familias vulnerables en barrios humildes de la ciudad autónoma, donde los captadores aprovechaban su conocimiento de las zonas de menores recursos económicos para identificar a las personas en situaciones precarias. Incluso, según El País, los investigadores identificaron a uno de los sospechosos vinculados a la red cuando estaba en el radar de la Policía por narcotráfico, y lo descubrieron captando votos a través de su móvil durante unas escuchas por venta de estupefacientes.

Fuentes policiales han apuntado a los medios que varios barrios melillenses fueron peinados por los captores de la trama, y que algunos vecinos incluso denunciaron el intento de compra de votos cuando el caso de fraude electoral salió a la luz. Por otra parte, los vecinos que sí aceptaron la compra de sus votos tenían que acudir con su DNI a la oficina de Correos y solicitar el envío postal a su domicilio con toda la documentación necesaria para votar a distancia.

Cuando el paquete llegaba a la vivienda, con el sobre y las nueve papeletas de los partidos que concurren en los comicios para la Asamblea de Melilla, los votantes debían avisar al captor de la trama para que recogiera el envío. En ese momento es en el que presuntamente se daba la transacción en efectivo. Sin embargo, en otras ocasiones la red recurría al asalto de carteros para robarles la documentación de votos por correo.

Finalmente, con los votos en su poder, las cabecillas en la trama ofertaban las papeletas al mejor postor a través de los contactos que tenían en los partidos. Para ello, los detenidos tenían que llenar el sobre con la papeleta del partido que solicitó los votos, una vez llegado al acuerdo de compraventa, y enviaban a los integrantes más bajos de la trama a entregar los sobres en las oficinas de Correos. @mundiario

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