Ayuso desafía al Gobierno: el enésimo recurso de Madrid contra el reparto de menores migrantes
El Gobierno de la Comunidad de Madrid, presidido por Isabel Díaz Ayuso (PP), ha vuelto a marcar distancias con el Ejecutivo central en materia migratoria. Este miércoles, su consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, anunció la interposición de un tercer recurso judicial contra el sistema de reparto de menores migrantes no acompañados aprobado por el Consejo de Ministros. La decisión, que se suma a otras dos impugnaciones previas, convierte a Madrid en la comunidad más combativa frente al modelo diseñado por el Gobierno de Pedro Sánchez.
La nueva acción se tramitará ante el Tribunal Supremo, a través de un contencioso administrativo que denuncia la supuesta invasión de competencias autonómicas en materia de protección de menores y asistencia social. Además, el Gobierno autonómico acusa al decreto de ser “arbitrario, opaco y discriminatorio”, al excluir de las obligaciones de acogida a Cataluña y el País Vasco, bajo el argumento de que ambos territorios ya han realizado esfuerzos previos.
El conflicto no es nuevo. En marzo, la Comunidad de Madrid, junto a otras diez autonomías, recurrió ante el Tribunal Constitucional la reforma de la Ley de Extranjería que introdujo la posibilidad de trasladar menores migrantes desde territorios tensionados ―como Canarias o Ceuta― hacia otras comunidades autónomas. Posteriormente, en julio, el Ejecutivo madrileño presentó otro recurso, en solitario, contra el decreto que desarrolla ese marco legal.
Con este tercer paso, la presidenta Díaz Ayuso refuerza su estrategia de oposición frontal al modelo de redistribución, que considera un “nuevo peaje político a los independentistas”, en palabras de su número dos. Desde su perspectiva, el decreto vulnera principios de solidaridad interterritorial, no garantiza financiación suficiente y desplaza a los menores “por cuotas subjetivas” sin priorizar sus necesidades de protección.
La polémica exclusión de Cataluña y País Vasco
Frente a estas críticas, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ha restado importancia a la iniciativa. A su juicio, la ofensiva judicial de Ayuso no tendrá recorrido y responde que es “la política insolidaria y con cierto tufo racista es la marca de la casa”. El Ejecutivo central defiende que la medida es necesaria y urgente, en un contexto de hacinamiento en Canarias, donde más de 5.000 menores permanecen tutelados en centros desbordados por la presión migratoria.
El plan estatal prevé trasladar alrededor de 4.000 adolescentes a distintas comunidades. Casi la mitad se distribuirán entre Andalucía (677), Madrid (647) y Comunidad Valenciana (571). Para financiar la operación, el Gobierno ha habilitado un fondo de 100 millones de euros, que cubrirá los primeros tres meses de estancia en las comunidades de destino. Posteriormente, se mantendrá la financiación en los casos que superen su capacidad ordinaria.
Uno de los puntos más controvertidos es la exención del País Vasco y Cataluña del reparto obligatorio. El Ministerio de Política Territorial sostiene que ambas autonomías ya han asumido previamente un esfuerzo superior en acogida, aunque Cataluña ha aceptado voluntariamente recibir a 31 menores adicionales.
Desde Madrid, sin embargo, se interpreta esta decisión como un trato desigual motivado políticamente, que alimenta la narrativa de cesiones del Gobierno central a las fuerzas independentistas. Este argumento se ha convertido en uno de los ejes de la confrontación política de Ayuso con La Moncloa.
La ofensiva judicial de la Comunidad de Madrid debe leerse no solo en clave de gestión migratoria, sino también en el marco de la batalla política entre el Gobierno central y los ejecutivos autonómicos del PP. El caso de los menores migrantes se ha convertido en un campo de tensión institucional donde confluyen la sobrecarga de Canarias como frontera sur de Europa, la necesidad de garantizar los derechos de los menores y la pugna por el relato político en torno a la inmigración. @mundiario


