La adhesión de Suecia y Finlandia a la OTAN divide al Gobierno español

Unidas Podemos se desmarca del respaldo del PSOE para avalar desde el Congreso, en un único pleno, la integración de los países nórdicos a la Alianza Atlántica.

Pablo Echenique. / Mundiario
Pablo Echenique. / Mundiario

La adhesión de Suecia y Finlandia a la Organización del Tratado del Atlántico Norte divide al Gobierno de coalición. La entrada de estos países nórdicos a la OTAN, solicitado tras el estallido de la guerra en Ucrania como un recurso de seguridad frente a Rusia, debe ser refrendado por todos los parlamentos nacionales de la Alianza, y España no es la excepción.

Ese visto bueno por parte de Madrid se dará el jueves, en una lectura única y debate inmediato en el pleno del Congreso de los Diputados, por tramitarse por el procedimiento de urgencia que le exime de pasar por la comisión de Asuntos Exteriores, pero Unidas Podemos ya adelanta que su voto no será a favor.

El grupo parlamentario de Podemos, según su portavoz Pablo Echenique, ha justificado la decisión de abstenerse de votar en el debate del jueves, aludiendo a su tradicional postura contraria a la Alianza, pero considerando también el “respeto a la soberanía” de ambos países nórdicos a ingresar al organismo.

Hasta esta semana la formación morada no había revelado la intención de su voto. Ambas naciones han decidido abandonar su histórica política de neutralidad ante el conflicto en Ucrania, el resto de los gobiernos de la Alianza apoya la adhesión, incluyendo el español, como dejó claro el presidente Pedro Sánchez durante la celebración de la cumbre de la OTAN en Madrid este año.

Izquierda Unida tampoco apoyará la adhesión

Por su parte, Izquierda Unida (IU) no ha confirmado cuál será el sentido de su voto, pero no se perfila un apoyo a su ingreso. Precisamente su portavoz federal, la eurodiputada Sira Rego, ha recordado la tradicional línea dura contra la alianza euroatlántica, que incluso ha llegado a pedir su disolución al considerarla como un organismo “obsoleto”.

En junio todos los partidos del espacio confederal habían mostrado su rechazo a la celebración de la cumbre de líderes atlánticos en Madrid, el aumento del gasto en defensa pactado desde hace años con los demás miembros de la OTAN, así como la llegada de más destructores estadounidenses a la base de Rota.

De hecho, IU mostró su apoyo a una contracumbre organizada por colectivos sociales y lideró una manifestación en repulsa al encuentro de más alto nivel de los 30 países de la Alianza Atlántica, a la que estuvieron invitadas las primeras ministras de Suecia y Finlandia, Magdalena Andersson y Sanna Marin respectivamente, donde Turquía levantó su veto a los países nórdicos para permitir su ingreso, firmado esa misma semana en medio de la cumbre.

El PP critica las discrepancias en el Ejecutivo

Pese a las discrepancias dentro del Ejecutivo, se prevé que el Congreso avale la adhesión de Suecia y Finlandia a la Alianza Atlántica, especialmente gracias al respaldo del PP, que junto al PSOE podrían sumar los votos suficientes como para aprobar cómodamente el texto.

Acerca de las fisuras dentro del Gobierno de coalición, un fenómeno que se ha vuelto habitual al tratarse de temas como la seguridad nacional y de la OTAN, el PP ha criticado las discrepancias internas. “Hay un partido del Gobierno que no apoya al Gobierno, esto no es propio de un Gobierno serio”, ha dicho la portavoz de los populares, Cuca Gamarra.

En cambio, el portavoz de los socialistas, Patxi López, ha restado importancia a los comentarios y a las diferencias con los socios del Gobierno, aludiendo que no es imprescindible que el PSOE y Unidas Podemos concuerden en todos los asuntos, y que es natural que no se tenga la misma opinión en ciertos temas.

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