La contradictoria postura rusa frente a la adhesión de Finlandia y Suecia a la OTAN

Vladimir Putin. / Twitter
Vladimir Putin. / Twitter

Mientras que sus funcionarios emiten amenazas acerca de la ampliación de la Alianza Atlántica, Putin le resta importancia, pero advierte de que Moscú tome “medidas simétricas”

La contradictoria postura rusa frente a la adhesión de Finlandia y Suecia a la OTAN

Con el término de la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Madrid, se ha logrado uno de los principales objetivos: levantar el veto turco a la adhesión de Finlandia y Suecia a la Alianza Atlántica, algo que fue concretado el martes en la noche, y que, según el secretario general del organismo, Jens Stoltenberg, la firma de adhesión de los países nórdicos tendrá lugar la semana que viene.

La pérdida de neutralidad entre las naciones nórdicas había sido advertida, meses atrás con el inicio de la guerra en Ucrania, como una ofensa contra Rusia en la ampliación de la OTAN. De hecho, tras conocerse el acuerdo trilateral entre los líderes de Turquía, Finlandia y Suecia para permitir su ingreso a la Alianza, el viceministro de Exteriores de Rusia lo ha tachado de “factor particularmente desestabilizador”.

“Nuestra posición es conocida. No cambia. Consideramos la ampliación de la Alianza Atlántica como un factor particularmente desestabilizador a nivel internacional”, ha declarado Serguéi Riabkov, y ha hecho referencia al nuevo Concepto Estratégico de la Alianza, en el que los aliados trasatlánticos han establecido que Rusia es la “amenaza más significativa y directa” para el bloque occidental.

“La cumbre en Madrid consolida el curso de este bloque hacia la contención agresiva de Rusia”, aseguró el viceministro. “Esto no incide en modo alguno en nuestra política. Garantizaremos nuestra seguridad al cien por ciento en cualquier caso”, ha añadido.

La indiferencia de Putin

Al contrario de las fuertes advertencias de sus funcionarios, el presidente ruso, Vladimir Putin, ha restado importancia a la adhesión de los antiguos países neutrales a la Alianza Atlántica. Desde Asjabad, la capital de Turkmenistán para su participación en la cumbre del mar Caspio, Putin espetó que el ingreso de estos países al organismo no supone el mismo efecto que si, por ejemplo, Ucrania, se hubiera unido al bloque.

"En cuanto a Suecia y Finlandia. No tenemos los problemas con Suecia y Finlandia que, desafortunadamente, tenemos con Ucrania. No tenemos problemas ni disputas territoriales, no tenemos nada que nos pueda molestar en términos de la membresía de Finlandia o Suecia en la OTAN", ha dejado claro el mandatario, pese a las amenazas de los funcionarios del Ministerio de Exteriores del Kremlin.

De todas maneras, Putin ha matizado su postura, ha remarcado que, si se llegan a desplegar contingentes militares e infraestructuras estratégicas cerca de la ahora duplicada frontera aliada con Rusia (2.550 kilómetros cuya mitad pertenece a Finlandia), Moscú supuestamente no tendría más remedio que “responder de manera simétrica y crear las mismas amenazas para los territorios desde donde nos amenacen”.

“Ucrania es completamente diferente. Hicieron una Ucrania antirrusa, una herramienta para intentar desestabilizar de algún modo la propia Rusia. Empezaron a combatir la cultura rusa, la lengua rusa, empezaron a perseguir a la gente que se sentía parte del mundo ruso”, aseguró el mandatario ruso.

“Nada ha cambiado” en los objetivos de Rusia

Respecto a sus objetivos en Ucrania, Putin ha dicho que “nada ha cambiado”, que la meta sigue siendo la “liberación” de la región del Donbás y que de nada sirve “establecer una fecha de finalización de la operación militar especial”, como se le conoce en Rusia a la invasión lanzada contra el vecino país.

Putin ha defendido las acciones de su país, respecto a las denuncias por ataques terroristas en el centro comercial de Kremenchuk. “El ejército ruso no ataca ningún objetivo civil, no es necesario”, declaró. “Esconden equipos, sobre todo los que llegan de Occidente, en todo tipo de hangares, fábricas y talleres”, añadió para pasar a alardear de que las fuerzas rusas poseen tecnología para determinar el contenido de un almacén.

Además, ha contraatacado a las palabras del primer ministro británico, Boris Johnson, que dijo ante los micrófonos de la cadena alemana ZDF que, si a Rusia la dirigiera una mujer, ese país no hubiera ordenado invadir Ucrania. El mandatario ruso ha contestado haciendo referencia a las “cuestiones imperiales” de los países de la OTAN, y que Rusia seguiría “trabajando” por un mundo “multipolar”.

"Solo quiero recordar los hechos de la historia reciente al respecto, cuando Margaret Thatcher decidió iniciar las hostilidades contra Argentina por Islas Malvinas. Aquí, una mujer decidió comienzan las hostilidades. ¿Dónde están Islas Malvinas y dónde está Gran Bretaña?", ha dicho el presidente ruso. @mundiario

La contradictoria postura rusa frente a la adhesión de Finlandia y Suecia a la OTAN
Comentarios