Trump defiende el derecho de Ucrania para existir como nación en su Día de la Independencia
El Día de la Independencia de Ucrania estuvo marcado este año por gestos diplomáticos y por el contraste entre palabras de apoyo y hechos en el campo de batalla. Entre los mensajes enviados por líderes mundiales, destacó la carta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien expresó respaldo a la soberanía ucraniana y planteó nuevamente la necesidad de un acuerdo de paz con garantías de seguridad. Sin embargo, las declaraciones llegaron en un contexto en el que Rusia sigue rechazando un alto el fuego, ha intensificado los ataques y se niega a entablar un encuentro de paz con el presidente Volodímir Zelenski.
En su misiva, divulgada por el propio mandatario ucraniano, Trump señaló: “El pueblo de Ucrania tiene un espíritu inquebrantable, y el valor de su país inspira a muchos. Mientras celebran este día importante, sepan que Estados Unidos respeta su lucha, honra sus sacrificios y cree en su futuro como nación independiente”.
La carta subraya también la visión de la Casa Blanca respecto a un acuerdo negociado: “Ahora es el momento de poner fin a la matanza sin sentido. Estados Unidos apoya un acuerdo que conduzca a una paz duradera y que salvaguarde la soberanía y la dignidad de Ucrania”. Estas palabras se enmarcan en una serie de gestiones recientes. El 15 de agosto Trump se reunió en Alaska con Vladimir Putin, con quien dijo haber “acordado en gran medida” sobre intercambios territoriales y garantías de seguridad. Días después, el 18 de agosto, sostuvo conversaciones en Washington con Zelenski y varios líderes europeos para avanzar hacia una resolución del conflicto.
El gesto de Trump fue recibido con agradecimiento por parte de Zelenski, quien respondió: “Apreciamos sus palabras para el pueblo ucraniano, y agradecemos a Estados Unidos por estar hombro con hombro con Ucrania en la defensa de lo más valioso: independencia, libertad y paz garantizada”. El mandatario añadió: “Creemos que trabajando juntos podremos poner fin a esta guerra y lograr una paz real para Ucrania”.
En su propio discurso de la Independencia, Zelenski buscó transmitir determinación: “Ucrania es más fuerte y tiene respeto propio. Esta es la Ucrania de hoy. Una Ucrania que nunca más será obligada a aceptar lo que los rusos llaman ‘compromiso’. Necesitamos una paz justa. Nuestro futuro será decidido solo por nosotros. El mundo lo sabe”. Más adelante, remarcó que “Ucrania aún no ha ganado plenamente, pero ciertamente no perderá. Ucrania no es una víctima, es un luchador. No ruega, ofrece. Alianza y asociación”.
Sin embargo, a pesar de la retórica diplomática, Moscú mantiene en la práctica una postura de rechazo a cualquier avance. El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, reiteró que no existen planes para un encuentro entre Putin y Zelenski, y además, nuevamente se negó a reconocer la legitimidad del mandatario ucraniano para firmar la paz.
Mientras tanto, Rusia continúa intensificando los ataques: La fuerza aérea de Ucrania informó que Rusia lanzó 72 drones y un misil balístico Iskander-M en su último ataque nocturno, de los cuales 48 drones fueron interceptados o suprimidos. El misil y 24 drones impactaron en 10 ubicaciones, según indicó la fuerza aérea. De la misma forma, el Ministerio de Defensa ruso informó haber derribado 95 drones ucranianos sobre 14 regiones en la última jornada, con incidentes como un incendio cerca de la planta nuclear de Kursk tras el impacto de restos de un UAV.
El contraste entre el respaldo político de Trump y la negativa de Moscú resalta la dificultad de materializar un proceso de paz. Incluso después de la cumbre en Alaska y de los encuentros multilaterales en Washington, no se ha producido un avance concreto. Trump ha insinuado sanciones “masivas” contra Rusia si no hay progreso en un plazo breve, pero hasta ahora esas advertencias no se han traducido en cambios sobre el terreno.
Mientras líderes de Europa, Canadá, China y hasta el Vaticano enviaron mensajes de respaldo a Kiev, la realidad se mantiene marcada por una guerra en curso. Para el Ejecutivo ucraniano, la independencia es un símbolo de resistencia y de futuro; pero para Rusia, sigue siendo un escenario donde, lejos de acercarse la tregua, se intensifican las hostilidades. @mundiario


