Mientras Europa busca proteger a Ucrania, Rusia demanda formar parte de las garantías de seguridad
La guerra en Ucrania mantiene la incertidumbre sobre el futuro esquema de seguridad del país en el centro del tablero internacional. Rusia ha reiterado su exigencia de ser incluida en cualquier negociación internacional sobre garantías de seguridad, mientras que Europa y Estados Unidos avanzan en medidas para reforzar la protección de Kiev frente a nuevas agresiones rusas. El intercambio de declaraciones refleja la pugna entre Moscú y Occidente por definir el marco de seguridad en la posguerra.
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, aseguró este miércoles que excluir a Moscú de las conversaciones carece de sentido. “Discutir en serio las garantías de seguridad sin Rusia es un camino a ninguna parte”, afirmó durante una visita oficial a Jordania. En la misma línea, afirmó que China, aliado de Rusia durante la guerra, debería figurar entre los garantes de seguridad de Ucrania. Al mismo tiempo, sugirió revivir una propuesta presentada por negociadores rusos en 2022 durante las conversaciones en Turquía.
Esta exigencia no es trivial; implica que Rusia desea tener voz y voto en las decisiones que afecten la soberanía ucraniana en el futuro. Las condiciones planteadas por Rusia evocan las negociaciones de paz que se llevaron a cabo en los primeros meses del conflicto en 2022. En aquel momento, se discutió un borrador de tratado que prohibiría a Ucrania unirse a alianzas militares como la OTAN y no permitiría la presencia de tropas extranjeras en su suelo. Este acuerdo, que nunca se concretó, contemplaba la creación de un grupo de "Estados garantes" —incluyendo a potencias como el Reino Unido, China, Estados Unidos, Francia y Rusia— que intervendrían en caso de un nuevo ataque a Ucrania.
Sin embargo, los negociadores rusos introdujeron una cláusula que obligaría a todos los países garantes a llegar a un consenso sobre cualquier intervención militar en respuesta a un ataque futuro a Ucrania. Esta condición habría otorgado a Moscú el poder de veto sobre cualquier acción militar en defensa de Ucrania, permitiéndole llevar a cabo una nueva ofensiva si así lo deseaba.
La posición rusa contrasta con la de las capitales europeas, que trabajan en un paquete de garantías destinado a asegurar que Kiev no vuelva a ser invadida. Funcionarios de la UE y de la OTAN discuten opciones que incluyen ayuda militar sostenida, entrenamiento y provisión de armamento avanzado. Como explicó Andrii Yermak, jefe de gabinete del presidente ucraniano Volodímir Zelenski, “nuestros equipos, sobre todo los militares, ya han comenzado un trabajo activo en el componente militar de las garantías de seguridad”.El trasfondo de este debate está en el impulso de Washington y Bruselas a un modelo de garantías similar al artículo 5 de la OTAN, según el cual un ataque a un miembro se considera un ataque a todos. El propio Donald Trump, que ha buscado posicionarse como mediador, afirmó el lunes que Vladímir Putin había aceptado que Occidente ofreciera a Ucrania una protección “del nivel del artículo 5”. Su enviado especial, Steve Witkoff, calificó esta aparente concesión de Moscú como un movimiento “que cambia las reglas del juego”.
Sin embargo, Rusia añade condiciones clave para emular la propuesta de 2022: que no haya tropas occidentales desplegadas en Ucrania y que Moscú sea uno de los garantes. Lavrov insistió: “No podemos aceptar que ahora se proponga resolver las cuestiones de seguridad, la seguridad colectiva, sin la Federación Rusa. Eso no funcionará”.
Para Kiev y sus aliados, estas condiciones resultan problemáticas, ya que otorgarían a Moscú capacidad de involucrarse directamente en la defensa ucraniana y su respuesta ante nuevos ataques. De hecho, según reporta el Wall Street Journal, los funcionarios europeos consideran poco realista que un país agresor pueda garantizar la seguridad de su víctima, especialmente tras las invasiones de 2014 y la actual.
La discusión revela la pugna más amplia por el futuro equilibrio de poder en Europa del Este. Mientras Occidente busca blindar a Ucrania con compromisos tangibles, Rusia intenta asegurarse un papel determinante en su soberanía y en la arquitectura de seguridad regional. En palabras de Lavrov: “Discutir la seguridad sin Rusia es una utopía, un camino a ninguna parte”. @mundiario


