Sánchez lanza en Vietnam un frente ante Trump: “en las guerras comerciales pierden todos”
La gira asiática del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha arrancado en Vietnam con una clara carga política: la condena al proteccionismo arancelario impulsado por Donald Trump, que amenaza con desestabilizar el comercio global. En su primera intervención pública en Hanói, durante un encuentro con el primer ministro vietnamita, Pham Minh Chinh, Sánchez subrayó el impacto negativo de las guerras comerciales, con una alusión implícita pero contundente a las políticas del expresidente estadounidense.
“Nadie gana con las guerras comerciales, todos los países perdemos y sobre todo quienes pierden son los trabajadores y la clase media de nuestros países”, advirtió Sánchez. A su lado, el líder vietnamita expresó una visión alineada: “Vietnam y España comparten compromiso con el multilateralismo para hacer frente a la emergencia climática o los objetivos del desarrollo sostenible. Somos defensores del libre comercio para lograr desarrollo de nuestros pueblos”, ha dicho el presidente español. “Vietnam y España se deben apoyar en este contexto lleno de retos y dificultades. Hay muchos desafíos, los dos valoramos el multilateralismo y llamamos a la unidad internacional, y dentro de ella está España”, ha señalado el líder vietnamita.
Este mensaje no es casual. Tanto Vietnam como China —segunda escala del viaje de Sánchez— están entre los principales afectados por la ofensiva arancelaria de Trump, que ha reactivado una lógica de bloques comerciales y tensiones bilaterales. En particular, Vietnam sufre un arancel del 46 % impuesto por EE UU, pero a diferencia de Pekín, que ha respondido con medidas espejo, el país indochino ha optado por una estrategia prudente de negociación, consciente de su fuerte dependencia económica de Washington.
La dimensión histórica añade profundidad al gesto vietnamita. Minh Chinh recordó que este año se cumple el 50º aniversario de la reunificación del país, tras la cruenta guerra en la que EE UU sufrió más de 58.000 bajas. “Cumplimos el 80 aniversario de fundación de nuestro país y el 50 de la reunificación. Nosotros nos enfrentamos al fascismo y al nuevo imperialismo. Logramos reunificar el país, pero siempre sentimos la consecuencia de aquella guerra”, afirmó el dirigente comunista.
“Después nos enfrentamos también a los crímenes de la humanidad en Camboya. Tuvimos más de 40 años de lucha. Ahora también nos enfrentamos a muchas dificultades”, afirmó el primer ministro, subrayando que los desafíos actuales tienen una dimensión distinta, pero no menor: económica y diplomática.
Una relación estratégica con Vietnam
Sánchez, consciente de la carga simbólica de este aniversario, también aludió al cambio profundo que ha vivido Vietnam desde entonces. En un país que aún conserva símbolos comunistas —como un parque dedicado a Lenin en el corazón de Hanói—, las grandes multinacionales estadounidenses conviven con una planificación estatal que recuerda al modelo chino. El país ha encontrado un equilibrio singular entre comunismo político y capitalismo industrial, lo que le ha permitido convertirse en una de las economías emergentes más dinámicas de Asia.
Esta visita a Hanói marca el camino para un futuro repleto de oportunidades para nuestros países.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) April 9, 2025
En la reunión con el primer ministro Pham Minh Chinh, hemos firmado acuerdos en consultas políticas, agricultura, diplomacia, cultura y respaldo a la inversión española.
Apoyaremos… pic.twitter.com/VcIqETEUXE
Esta transformación es precisamente la que ha llevado a Sánchez a priorizar la relación bilateral con Vietnam. Acompañado por los ministros José Manuel Albares (Exteriores) y Luis Planas (Agricultura), el presidente busca impulsar acuerdos de cooperación en sectores clave como la agricultura, la pesca y la obra pública.
“España valora los avances en desarrollo de Vietnam, y desea acompañarlos. España y Vietnam se encuentran entre las economías más dinámicas del mundo. Venimos a firmar acuerdo para caminar hacia una relación hasta estratégica integral”, declaró el líder del PSOE.
El trasfondo del viaje es claro: España quiere posicionarse como socio fiable en una región en la que las tensiones entre EE UU y China están reconfigurando el tablero geopolítico. Sánchez busca reforzar una alianza con países que, como Vietnam, apuestan por el multilateralismo y el comercio abierto. Frente al aislacionismo económico promovido por Trump, el presidente español intenta tejer una red de alianzas que permita a Europa ganar influencia en Asia, defendiendo al mismo tiempo los intereses económicos de las empresas españolas. @mundiario


