Abel Caballero fija su estrategia ante el relevo de Feijóo al margen de la rabieta de Formoso

Abel Caballero. / Mundiario
Abel Caballero. / Mundiario

Formoso deja de pedir una reunión con Feijóo para ahora pasar a criticar los plazos de la sucesión en la Xunta, mientras que el alcalde de Vigo señala que debe respetarse el proceso.

Abel Caballero fija su estrategia ante el relevo de Feijóo al margen de la rabieta de Formoso

Abel Caballero, alcalde de Vigo y presidente de la FEMP, es la figura de mayor relieve institucional del socialismo gallego. Durante años ha basado su estrategia local en la confrontación con Alberto Núñez Feijóo, responsabilizándolo de la falta de compromiso de la Xunta con su ciudad y erigiéndose en garantía de su defensa.

Acertando en los tiempos y en los asuntos en los que toca levantar la voz, Caballero ha conseguido para el PSdeG - PSOE 20 de los 27 concejales del Ayuntamiento vigués. Su estrategia de confrontación no ha impedido que ahora respete los tiempos y el proceso de sucesión en el todavía gobierno autonómico de Feijóo, sin por ello rebajar la tensión con el PP.

Esa táctica contrasta en cambio con la del secretario xeral del PSdeG - PSOE, Valentín González Formoso, quien tradicionalmente no había confrontado con el presidente de la Xunta y del PPdeG, pero que desde que Feijóo anunció su marcha a Madrid ha intentado hacerse un hueco con distintas estrategias.

Tras dedicar las últimas semanas a pedir una reunión con el todavía presidente de la Xunta y después de que MUNDIARIO evidenciase lo tardía de tal solicitud, que se retrasó meses desde su elección como secretario xeral, asume ya que no habrá tal encuentro y pasa ahora a cuestionar los plazos y la forma de su sucesión.

Así, la nueva estrategia de Formoso con respecto a esa sucesión de Feijóo en Galicia se centra en criticar regularmente la "interinidad" al frente de San Caetano y en pedir que se haga cuanto antes el relevo, incluso dejando entrever cierta duda sobre la legitimidad del sucesor. De hecho, el propio Formoso criticó también una sucesión que considera "que se aleja de la voluntad de los gallegos y gallegas, manifestada en las urnas no hace tanto tiempo".

A esta estrategia impulsada por Lage Tuñas, se ha incorporado también el portavoz parlamentario designado por Formoso, pidiendo un relevo “inmediato” en la Xunta para “un gobierno provisional”.

ABEL CABALLERO TIENE SU PROPIA POSICIÓN

En el extremo contrario, el alcalde de Vigo y presidente de la FEMP, que ha sido uno de los mas críticos con el gobierno de Feijóo durante años, señalaba en medio de la Semana Santa que deben respetarse los tiempos. Fue el pasado 13 de abril cuando Caballero respondía a medios locales: "soy muy respetuoso, a mi no se me oyó ninguna crítica en el proceso de interinaje del PP porque un cambio de esta envergadura necesita de un tiempo y la ética política requiere que debemos dar ese tiempo a los que lo tienen que hacer".

Abel Caballero remarcaba esa idea a la vez que criticaba a Feijóo y Rueda por abandonar la ciudad: "yo como alcalde de Vigo creo que tienen derecho en el PP a hacer el cambio aquí en Galicia".

De este modo, el alcalde de Vigo ha compatibilizado su dureza frente a las políticas de Feijóo con lo que él considera el respeto al tiempo necesario para un cambio de presidencia en la Xunta, mientras Formoso –tradicionalmente complaciente con los gobiernos de Feijóo– intenta ahora recuperar espacio criticando los plazos de Feijóo para no dejar al BNG, segunda fuerza política en Galicia, ocupar todo el protagonismo.

Por otra parte, las declaraciones de Formoso criticando al PP porque "cuatro barones provinciales en una mesa camilla" decidan el nuevo presidente del PP y de la Xunta han evidenciado cierta dosis de incoherencia de la estrategia socialista, puesto que es sabido que la candidatura de Formoso para desbancar a Gonzalo Caballero se fraguó entre las baronías de los gobiernos socialistas en las tres diputaciones y por las alcaldías socialistas de las cuatro ciudades del norte. Pero al ser cuestionado en concreto por el nombre de Alfonso Rueda como próximo presidente de la Xunta ha insistido en que se trata de una sucesión "muy alejada de una decisión basada en la voluntad de los gallegos y gallegas".

Esta incongruencia de Formoso se suma al hecho de que haya criticado a Feijóo por compatibilizar temporalmente la dirección nacional del PP con el gobierno de la Xunta cuando el propio Formoso ostenta a la vez la alcaldía pontesa, la presidencia de la Diputación coruñesa y la secretaría general del PSdeG - PSOE.

La estrategia socialista evidencia planteamientos cambiantes e inconexos fruto de la debilidad de la situación actual del PSdeG - PSOE, y donde las declaraciones del alcalde vigués muestran que este mide los tiempos y prioridades de forma distinta al alcalde pontés. @mundiario

Abel Caballero fija su estrategia ante el relevo de Feijóo al margen de la rabieta de Formoso
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